Cuando Dios restaura lo que parecía perdido...
(Reflexiones Pastorales de Esdras 1-4). Los primeros capítulos de Esdras narran uno de los momentos más esperanzadores para el pueblo judío: el regreso a Jerusalén después de setenta años de cautividad en Babilonia. Después de largos años de disciplina, tristeza y lejanía de su tierra, Dios comenzó a abrir nuevamente el camino de restauración. Y todo comenzó porque el Señor movió corazones. Dios despertó el espíritu de personas para regresar, reconstruir y volver a buscarle. La restauración espiritual comienza cuando volvemos a Dios Al llegar a Jerusalén, el pueblo entendió que la prioridad no era primero levantar casas ni recuperar comodidad personal. Lo primero fue restaurar el altar y la adoración. Qué importante lección para nosotros hoy. Muchas veces buscamos que Dios restaure áreas visibles de nuestra vida, pero la verdadera renovación comienza cuando volvemos a poner a Dios en el centro de nuestro corazón. Toda restauración genuina comienza desde la comunión con Dios. Dios sigue...