No tienes que exagerar la opinión de ti mismo...
Si alguien cree ser algo, cuando en realidad no es nada, se engaña a sí mismo. - Gálatas 6:3 La Biblia repetidamente nos advierte contra el orgullo. Y no puedo enfatizar lo suficiente el peligro del orgullo. Mira, cuando caemos en el orgullo, le damos al enemigo un lugar de gran influencia sobre nosotros. Cuando pensamos demasiado alto de nosotros mismos, da como resultado que damos menos valor a los demás, olvidando confiar en Dios e ignorando la verdad de que realmente somos nada sin Dios. Este tipo de actitud o pensamiento es detestable para el Señor. Nosotros debemos tener un santo temor al orgullo y recordar que somos especiales y valioso porque Dios nos ama y nos ha perdonado, no porque nosotros podemos lograr grandes cosas por nuestra propia cuenta. Es importante entender que cada vez que nos destacamos en cualquier área, es solo porque Dios nos ha dado el don de la gracia para hacerlo. En el momento en que pensamos que hemos logrado grandes cosas por nuestra propia fuerza...