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El Pastor que busca, sana y restaura...

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(Reflexiones sobre Ezequiel 34–36) Hay temporadas en las que podemos sentirnos como una oveja perdida. Quizás hemos atravesado momentos de dolor, decepción o soledad. Tal vez hemos sido heridos por personas en quienes confiábamos. O quizá reconocemos que nosotros mismos nos hemos alejado de Dios. Ezequiel 34–36 nos recuerda algo profundamente consolador: cuando nosotros estamos perdidos, Dios no deja de buscarnos. Un Pastor que no abandona En Ezequiel 34, Dios confronta a los pastores de Israel porque habían dejado de cuidar a las ovejas. Se habían preocupado por sí mismos y habían descuidado a los débiles, enfermos y perdidos. Entonces Dios mismo declara:  “He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.”  Ezequiel 34:11 Qué hermoso es saber que Dios no permanece distante ante nuestra necesidad. Él busca. Él encuentra. Él venda las heridas. Él fortalece al débil. Él conduce nuevamente al que se ha extraviado. Reflexión: ¿Hay alguna área de mi vida en la que me...

Di lo que Dios Dice...

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  Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito. - Josué 1:8 Dios nos dice que cuanto más tiempo pasemos meditando y hablando Su Palabra, más veremos los beneficios en nuestra vida diaria e incluso tener una relación más cercana con Él. Inclusive Él nos ¡promete que seremos prósperos y exitosos! (Ver Josué 1: 8) Puedo dar fe de esto porque he superado muchas pruebas e incluso tiempos devastadores al creer y confesar la Palabra de Dios sobre mi vida. Hay algo poderoso que sucede cuando decimos Su palabra en voz alta. Es la forma en que aprendemos a pensar intencionalmente los pensamientos correctos, especialmente cuando hacemos de las escrituras confesiones personales de fe. Es genial leer la Palabra y recibirla en tu corazón, pero cuando la confiesas en voz alta, interactúas activamente con lo que Dios dice y libera Su poder en t...

Llamados a estar en la brecha...

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(Reflexiones sobre Ezequiel 32–33). Hay momentos en los que Dios nos permite ver con claridad algo que otros todavía no pueden ver. Ezequiel 32–33 nos presenta la imagen del atalaya: una persona colocada sobre el muro para observar el peligro y dar la voz de alarma. Dios le dice a Ezequiel: “A ti, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel.” Ezequiel 33:7 Ezequiel tenía una responsabilidad: escuchar la Palabra de Dios y comunicarla fielmente. El atalaya no puede permanecer callado El atalaya no era responsable de obligar a las personas a responder. Su responsabilidad era advertir. Esto también puede aplicarse a nuestra vida. Hay personas por las que Dios nos llama a orar. Hay momentos en los que debemos hablar. Hay ocasiones en las que debemos advertir con amor. Y otras veces simplemente debemos permanecer cerca, acompañando y esperando que Dios obre. No somos responsables de cambiar el corazón de otra persona, pero sí somos responsables de nuestra fidelidad. Dios adv...

El mejor regalo que puedes dar...

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  Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.  - Lucas 6:36 Es la cosa más impactante. Cuanto más lo pienso, más asombrada estoy. Da bendiciones que son inmerecidas y niega el castigo cuando es merecido. Es absolutamente el mejor regalo que puedes dar a alguien. Este regalo se llama misericordia. Mira, Jesús vino a la tierra y nos dio misericordia, entonces debemos aprender a dar misericordia a los demás. Por el ejemplo de Cristo, se nos enseña a amar y orar por nuestros enemigos. Nos han enseñado a ser amigables con aquellos que no nos tratan como a nosotros nos gustaría ser tratados. Se nos dice que demos y cuidemos de los pobres e indefensos que nunca podrán pagarnos. Podemos dar a las personas que nos darán regalos a cambio. Pero somos más bendecidos cuando elegimos dar a aquellos que no pueden pagarnos de vuelta, eso es dar misericordia. El mejor regalo que le puedes dar a Dios es llegar a ser más como Jesús. Puedes hacer eso tratando a los demás de la manera en que ...

El orgullo humano frente a la grandeza de Dios...

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(Reflexiones pastorales sobre Ezequiel 30–31). Los capítulos Ezequiel 30–31 continúan el mensaje de juicio contra Egipto. Faraón y su nación habían llegado a confiar en su poder, riqueza e influencia, pero Dios anuncia que esa grandeza sería derribada. El mensaje vuelve a mostrarnos el peligro de poner nuestra confianza en aquello que es pasajero. Ezequiel 30: El día del juicio Dios anuncia un día de juicio sobre Egipto y las naciones que dependían de su poder. Faraón, que parecía fuerte e invencible, perdería su autoridad. La caída de Egipto demostraría que ninguna potencia humana está fuera del gobierno de Dios. El Señor declara:  “Y sabrán que yo soy Jehová, cuando ponga fuego a Egipto.”  Ezequiel 30:8 El propósito del juicio no era solamente castigar, sino también revelar quién es verdaderamente Dios. Ezequiel 31: El gran cedro que cayó Dios compara a Egipto con un enorme cedro del Líbano: hermoso, fuerte, elevado y admirado por las demás naciones.  Pero precisamente ...

Cuando haces ídolos, terminas como ellos...

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  “Y los que hacen ídolos son iguales a ellos, como también todos los que confían en ellos”. - Salmo 115:8 (NTV) Yo mencioné en el devocional de ayer que todos confían en algo. Nosotros también podemos convertir buenas cosas —como nuestros matrimonios, nuestras familias o aun nuestros ministerios en la iglesia— en nuestros ídolos. Pero confiar en otras cosas en vez de confiar en Dios, puede tener efectos devastadores en nuestras vidas. Si nosotros pensamos que la persona con la que estamos o lo que hacemos nos va a llenar completamente, nos estamos preparando para una profunda decepción. La Biblia nos recuerda esto en Jeremías cuando Él dice, “Los artesanos quedan deshonrados por los ídolos que hacen” Jeremías 10:14 (NTV). Pero lo hacemos todo el tiempo con nuestras carreras, relaciones y cuentas bancarias. Actuamos como si todas esas cosas creadas nos dieran el significado de la vida. Y cuando hacemos eso, solo nos estamos dirigiendo hacia el fracaso. La Biblia dice, “El pobre ilu...

Cuando la grandeza humana olvida a Dios...

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(Reflexiones sobre Ezequiel 27–29). Ezequiel 27: La caída de una grandeza pasajera Ezequiel presenta a Tiro como una hermosa nave comercial, símbolo de su riqueza, comercio y poder. La ciudad había alcanzado una posición privilegiada entre las naciones y parecía fuerte e invulnerable. Pero su grandeza no podía sostenerla para siempre. La imagen de la nave que finalmente naufraga muestra que la prosperidad humana es frágil cuando se convierte en motivo de orgullo. Lo que parecía permanente podía desaparecer en un momento. Ezequiel 28: El orgullo del corazón El mensaje se dirige al príncipe de Tiro, quien había llegado a pensar que era semejante a Dios debido a su riqueza, sabiduría y poder. Dios declara:  “Por cuanto se enalteció tu corazón, diciendo: Yo soy un dios...”  Ezequiel 28:2 Aquí encontramos la raíz del problema: el orgullo había ocupado el lugar de la dependencia de Dios. El capítulo también contiene una lamentación sobre el rey de Tiro, utilizando un lenguaje poétic...