Entradas

Entradas

Caminar en el mismo Favor que Jesús...

Imagen
  Jesús siguió creciendo en sabiduría y estatura, y cada vez más gozaba del favor de Dios y de toda la gente. Lucas 2:52 Desde la infancia, Jesús caminó en el favor sobrenatural de Dios y de los hombres. De hecho, era tan popular que apenas podía encontrar el tiempo a solas para orar en comunión con Su Padre celestial. Incluso aquellos que no creía en Él como el Cristo reconocieron que él caminaba el favor de Dios. Los guardias enviados por los fariseos para arrestar a Jesús regresaron diciendo: ¡Nunca nadie ha hablado como ese hombre! (Juan 7:46). Y hasta el final de su vida, incluso mientras estaba en la cruz, la gente reconoció que Dios estaba con Él (ver Lucas 23: 47-48). Este mismo favor está disponible para nosotros. Nunca debemos olvidar que no importa lo que suceda, podemos tener favor con Dios y con otras personas (ver Lucas 2:52). Pero como tantas cosas buenas en la vida, debemos poner nuestra fe en Dios para recibirlo. Entonces hoy, vive por fe, sabiendo con confianza qu...

Volver a las sendas antiguas...

Imagen
(Reflexiones Pastorales sobre Jeremías 4–6) Vivimos en una época en la que se buscan respuestas rápidas para los problemas del corazón. Muchas personas desean paz, pero sin reconciliarse con Dios; anhelan bendición, pero sin obediencia. Esta no es una realidad nueva. En los días del profeta Jeremías, el pueblo de Judá también había reemplazado una relación sincera con Dios por una religión de apariencias. Mientras el corazón se alejaba del Señor, la nación seguía confiando en que todo marcharía bien. Sin embargo, Dios, en su amor, levantó a Jeremías para advertirles que todavía había un camino de regreso. Dios mira el corazón En el capítulo 4, el Señor hace un llamado que va más allá de los actos religiosos:  "Arad para vosotros barbecho, y no sembréis entre espinos." La imagen es clara. Un agricultor no puede esperar una buena cosecha si antes no prepara la tierra. De la misma manera, Dios desea preparar nuestro corazón antes que recibir simplemente nuestras actividades reli...

No estés tan Ocupado. Da Fruto.

Imagen
  Quien mucho se preocupa tiene pesadillas, y quien mucha habla dice tonterías. Eclesiastés 5:3 ¿Estás haciendo «cosas» que no están dando fruto? ¿Estar tan ocupado te roba tu paz? Una vez oí hablar de un guardia que vigilaba un determinado lote de suelo en el palacio de Buckingham en Inglaterra. Por 100 años, veinte cuatro horas al día, ese lote de tierra fue vigilado. Finalmente, alguien preguntó: «¿Qué estás cuidando?» Él no lo sabía y simplemente dijo que había estado bajo vigilancia durante 100 años. Resultó que hace 100 años, la reina había plantado rosas allí y quería asegurarse de que crecieran. Ahora, un siglo más tarde, el guardia estuvo parado donde una planta de rosa una vez estuvo, cuidando nada. ¿Hay cosas que estás haciendo, pero no sabes por qué las estás haciéndolos? Dios nunca nos llamó a estar ocupados. Él nos llamó para dar fruto. Demasiada actividad inútil no da fruto y solo nos estresa. Te animo a hacer un inventario de lo que haces a lo largo del día. Tal vez...

Cuando Dios nos llama a volver...

Imagen
(Reflexiones Pastorales sobre Jeremías 1–3). Vivimos en una época en la que muchas personas buscan propósito, dirección y seguridad. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a escuchar la voz de Dios, quien conoce nuestra vida mucho antes de que nosotros mismos comprendamos su propósito.  Así comienza el libro de Jeremías. No con un hombre extraordinario, sino con un joven que se siente incapaz para la tarea que Dios le encomienda. Y precisamente allí descubrimos una de las grandes lecciones de este libro: Dios no llama a los más capaces; capacita a los que llama. Un llamado que nace en el corazón de Dios Cuando Jeremías expresa sus temores, el Señor le responde con palabras que siguen inspirando a los creyentes de todos los tiempos:  "Antes que te formase en el vientre te conocí..." (Jeremías 1:5). ¡Qué maravillosa verdad! Nuestra vida no es producto del azar. Dios nos conoce, nos ama y tiene un propósito para cada uno de nosotros. Tal vez, como Jeremías, alguna vez hemos pens...

¡Persiguiendo la Paz!

Imagen
  Apártense del mal y practiquen el bien; busquen la paz, y no la abandonen. Salmos 34:14 ¿Qué nos hace perder nuestra paz? Muchas cosas: llegar tarde, atascos del tráfico, derramar el café … Por eso es tan importante «ejercitar» caminar en la paz todos los días. Por ejemplo, debes decidir cuándo cerrar la boca y no ofenderte fácilmente. Y tienes que estar bien con estar equivocado a veces. No puedes simplemente sentarte y desear la paz, desear que el diablo te deje en paz, o desear que la gente haga lo que tú quieras. La Biblia nos dice que busquemos activamente la paz. Tienes que cambiar tu manera de pensar y anhelar la paz. Para que la Palabra de Dios dé frutos en nuestras vidas, debe ser sembrada en el corazón pacífico de alguien quien obre a hacer la paz. Todos los creyentes tienen la responsabilidad de mantener un espíritu de paz para que Dios puede difundir Su Palabra en y a través de ellos. ¿Estás buscando la victoria en tu vida, pero no importa qué tan duro lo intentes, no...

Cuando Dios hace nuevas todas las cosas...

Imagen
(Reflexiones Pastorales sobre Isaías 64–66). Al finalizar el libro de Isaías, el profeta nos invita a levantar la mirada más allá de las dificultades del presente. Después de denunciar el pecado del pueblo y anunciar la obra redentora del Mesías, concluye con un mensaje de esperanza que sigue alentando a los creyentes de todos los tiempos. La historia no termina con el dolor ni con el juicio. Termina con Dios restaurando su creación y haciendo nuevas todas las cosas. Un corazón que reconoce su necesidad de Dios El capítulo 64 comienza con una oración sincera. Isaías clama para que Dios descienda y manifieste nuevamente su poder. Pero antes de pedir restauración, reconoce el pecado del pueblo. Con humildad declara:  "Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste..." (Isaías 64:8). ¡Qué hermosa imagen! El barro no discute con el alfarero; se deja moldear por sus manos. Así también, Dios desea formar nuestro carácter conforme a su voluntad. ...

Estrecho es el Camino...

Imagen
Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran. - Mateo 7:14 Seguir a Dios significa caminar por el «camino angosto». Significa enfrentar la adversidad. Aquí hay varias cosas que aprendí que me ayudaron a seguir:La Palabra de Dios es un límite para mi vida. Mientras me quedo dentro de las pautas establecidas en las Escrituras, tendré sabiduría y entendimiento para saber lo que tengo que hacer y tener lo que necesito en Cristo para hacerlo. Dios es fiel y fiel a Su palabra. Tengo que estar dispuesto a terminar lo que empiezo. Dios usa personas comprometidas que no son guiadas por las emociones. Es fácil entusiasmarse al principio cuando algo es nuevo, pero los que cruzan la línea de meta son los que se quedan allí cuando ya nadie más está entusiasmado. Cuando nadie está allí para ayudarme, es cuando conozco a Jesús realmente bien. El camino angosto de vivir para Dios y no ajustarse a las maneras del mundo, a menudo es solitario. P...