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El Pecado provoca el distanciamiento en las relaciones...

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  “Observé toda la opresión que sucede bajo el sol. Vi las lágrimas de los oprimidos, y no había nadie para consolarlos. Los opresores tienen mucho poder y sus víctimas son indefensas”. - Eclesiastés 4:1 (NTV) El cuarto resultado del pecado es tomar distancia en las relaciones personales y también la discordia. En un mundo perfecto donde no hay pecado, no existiría ningún conflicto. Pero por ejemplo en un matrimonio donde se unen dos personas imperfectas, no se puede hacer una relación perfecta. Es imposible. Nunca vas a tener una relación perfecta, vas a tener problemas con todas tus relaciones. Salomón habla al respecto en Eclesiastés. Él dice “He observado la gente del mundo, ¿y saben que he descubierto? No se tratan bien unos a otros, la gente no se trata con cortesía. La gente se usa mutuamente. La gente se miente, abusan, se engañan unos a otros. La gente no toma las relaciones en serio, La gente usa máscaras se disfraza, maltrata a los demás y se aprovecha unos de otros”. ¿P...

La esperanza que nunca se apaga...

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(Reflexiones Pastorales sobre Isaías 9–12). Vivimos en un mundo donde las noticias suelen estar marcadas por la incertidumbre, los conflictos y la desesperanza. Guerras, violencia, enfermedades y crisis personales nos recuerdan que el corazón humano anhela una paz que este mundo no puede ofrecer. Hace más de siete siglos antes del nacimiento de Jesús, el profeta Isaías anunció que Dios enviaría a un Rey diferente. No sería un gobernante como los demás, sino el Mesías prometido, quien traería luz en medio de las tinieblas, justicia en lugar de opresión y esperanza para todos los que confiaran en Él. Los capítulos 9 al 12 de Isaías nos invitan a levantar la mirada y recordar que Dios siempre cumple sus promesas. Una luz para quienes viven en oscuridad Isaías comienza anunciando una maravillosa noticia:  "El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz..." (Isaías 9:2). Aquellas palabras fueron dirigidas a un pueblo que atravesaba tiempos difíciles. Sin embargo, también anuncian ...

El Pecado causa angustia emocional...

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  “Observé todo lo que ocurría bajo el sol, y a decir verdad, nada tiene sentido, es como perseguir el viento. Lo que está mal no puede corregirse; lo que se ha perdido no puede recuperarse”. - Eclesiastés 1:14-15 (NTV) El tercer resultado del pecado es el área de las emociones. El pecado causa angustia emocional y frustración. Salomón escribe mucho acerca de ello en Eclesiastés: “Observé todo lo que ocurría bajo el sol, y a decir verdad, nada tiene sentido, es como perseguir el viento. Lo que está mal no puede corregirse; lo que se ha perdido no puede recuperarse” Eclesiastés 1:14-15 (NTV). Quiere decir que, como ser humano, parece no tener sentido porque no podemos cambiar el pasado y tampoco controlar el futuro. Todo el daño que hemos causado a otros ya no puede cambiarse y todo lo que nos han hecho mal, no podemos cambiarlo. Y no podemos controlar el futuro. Muchas de las cosas importantes en la vida no se pueden controlar. El mundo no puede ser arreglado por medio del esfuerzo...

Los Pensamientos y las Palabras están íntimamente conectados...

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  El sabio de corazón controla su boca; con sus labios promueve el saber. Panal de miel son las palabras amables: endulzan la vida y dan salud al cuerpo. - Proverbios 16:23-24 Proverbios 16: 23-24 nos muestra que nuestros pensamientos y palabras están íntimamente conectados. Son como hueso y médula, tan juntos que es difícil dividirlos (ver Hebreos 4:12). Debido a esto, es importante que tengamos pensamientos agradables para que también podamos tener palabras agradables. Nuestros pensamientos son palabras silenciosas que solo nosotros y el Señor oímos, pero esas palabras afectan nuestro hombre interior, nuestra salud, nuestra alegría y nuestra actitud. Las cosas que pensamos a menudo salen de nuestras bocas y a veces nos hacen parecer tontos, pero si vivimos a la manera de Dios, nuestro pensamientos y palabras pueden hacer que nuestras vidas sean más agradables. No cometas el error pensando que puede dejar que tu vida de pensamientos ande por cualquier dirección mundana y luego “fi...

Cuando la Fe vence al temor...

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(Reflexiones Pastorales sobre Isaías 5–8). La vida está llena de momentos en los que el miedo parece querer ocupar nuestro corazón. Una enfermedad inesperada, una crisis económica, conflictos familiares o un futuro incierto pueden llevarnos a buscar seguridad en nuestros propios recursos o en soluciones humanas. Esta misma situación enfrentó el pueblo de Judá en los días del profeta Isaías. Rodeados de amenazas y decisiones difíciles, muchos confiaron más en alianzas políticas que en el Dios que había prometido cuidar de ellos. Los capítulos 5 al 8 de Isaías nos recuerdan que la verdadera seguridad no depende de las circunstancias, sino de la presencia fiel del Señor. Dios espera frutos de una vida transformada Isaías comienza esta sección con la conocida parábola de la viña. Dios compara a Israel con una viña que había sido cuidada con amor y esmero, pero que produjo frutos malos en lugar de justicia y obediencia. El mensaje sigue siendo actual. Dios no busca únicamente personas que c...

Cuando Dios nos llama a volver a Él...

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  (Reflexiones Pastorales sobre Isaías 1–4). Vivimos en una sociedad donde es fácil cuidar las apariencias y, al mismo tiempo, descuidar el corazón. Podemos cumplir con ciertas prácticas religiosas, asistir a la iglesia o conocer las Escrituras, pero aun así alejarnos de Dios en nuestra manera de vivir. Este era precisamente el problema del pueblo de Judá en los días del profeta Isaías. Aunque continuaban ofreciendo sacrificios y celebrando las fiestas religiosas, habían permitido que la injusticia, la idolatría y la indiferencia ocuparan el lugar que solo Dios debía tener en sus vidas. Los primeros cuatro capítulos de Isaías nos presentan un mensaje que sigue siendo profundamente actual: Dios desea un corazón transformado más que una religiosidad externa. Una adoración que nace del corazón Isaías transmite una palabra contundente del Señor. Dios rechaza una adoración que se limita a ceremonias mientras el corazón permanece lejos de Él. La verdadera adoración no consiste únicamente...

Entendiendo la Naturaleza Humana...

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Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.  - Juan 2:24-25 Una vez después de haber estado involucrada en una situación decepcionante en la iglesia, Dios trajo a mi atención Juan 2: 24-25. Habla de la relación de Jesús con Sus discípulos. Claramente dice que Jesús no se fiaba de ellos. Mientras Se entregó a ellos relacionalmente y vivió la vida con ellos, Él sabía que no eran perfectos. Él entendía la naturaleza humana y Él no se fiaba de ellos en una manera desequilibrada. Esto hizo que me diera cuenta de que había puesto mi confianza en las personas de la iglesia, aquella confianza que solo debería pertenecer a Dios y así fue como yo misma caí en el desengaño. Podemos ir muy lejos en cualquier relación humana. Si traspasamos la sabiduría de Dios, es probable que seamos lastimados. Es fácil caer en la trampa de pensar que algunas personas nunca nos lastima...