Cuando la grandeza humana olvida a Dios...
(Reflexiones sobre Ezequiel 27–29). Ezequiel 27: La caída de una grandeza pasajera Ezequiel presenta a Tiro como una hermosa nave comercial, símbolo de su riqueza, comercio y poder. La ciudad había alcanzado una posición privilegiada entre las naciones y parecía fuerte e invulnerable. Pero su grandeza no podía sostenerla para siempre. La imagen de la nave que finalmente naufraga muestra que la prosperidad humana es frágil cuando se convierte en motivo de orgullo. Lo que parecía permanente podía desaparecer en un momento. Ezequiel 28: El orgullo del corazón El mensaje se dirige al príncipe de Tiro, quien había llegado a pensar que era semejante a Dios debido a su riqueza, sabiduría y poder. Dios declara: “Por cuanto se enalteció tu corazón, diciendo: Yo soy un dios...” Ezequiel 28:2 Aquí encontramos la raíz del problema: el orgullo había ocupado el lugar de la dependencia de Dios. El capítulo también contiene una lamentación sobre el rey de Tiro, utilizando un lenguaje poétic...