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Cuando Dios quiere nuestro corazón...

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(Reflexiones Pastorales sobre Oseas 5–9). Hay momentos en nuestra vida en los que podemos acercarnos a Dios con palabras, pero mantener el corazón lejos de Él. Podemos orar, congregarnos, leer la Biblia y participar en actividades cristianas, y aun así necesitar una revisión profunda de nuestra relación con Dios. Eso es precisamente lo que encontramos en Oseas 5–9. Israel había pecado repetidamente contra Dios. Buscaba ayuda, pero no siempre buscaba a Dios con un corazón arrepentido. Su religiosidad exterior no podía esconder la infidelidad interior. Por eso Dios declara:  “Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.”  Oseas 6:6 Dios no estaba rechazando la adoración; estaba confrontando una adoración vacía. El problema no era acercarse a Él, sino hacerlo sin un corazón dispuesto a obedecerle. Dios mira más allá de nuestras prácticas Oseas nos invita a preguntarnos: ¿Mi relación con Dios es genuina o se ha convertido solamente en un...

Mantén el río fluyendo...

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De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.  Juan 7:38 Como creyentes en Cristo, el Espíritu Santo vive en nosotros, permaneciendo en nuestro espíritu. Él es el río de vida dentro de nosotros. Este río es un maravilloso regalo dado por Dios a cada uno de nosotros. Fluye con buena salud, una positiva perspectiva de la vida, y una generosa actitud de perdón. Muchas personas, sin embargo, han permitido que su río se estanque. Siempre están desanimados, y no importa lo que hagan, parece que no pueden salir de ello. Años de negligencia han convertido el río que una vez fue poderoso en un pequeño arroyo. ¿Conoces gente como esa? ¿Suena esto como a tu vida? Hasta que puedas limpiar y despejar el río, todo será difícil, decepcionante e insatisfactorio. Serás incapaz de probar el agua que satisface como ninguna otra cosa. Hoy elige dejar de pasar tu vida peleando, luchando y arrastrándote por el barro a cada paso. Pídele ayuda a Dios para limpiar los escombr...

Cuando Dios nos llama a volver...

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  (Reflexiones pastorales sobre Oseas 1-4). Hay momentos en nuestra vida espiritual en los que necesitamos detenernos y preguntarnos: ¿qué lugar ocupa realmente Dios en mi corazón? Oseas 1–4 nos presenta una imagen dolorosa, pero profundamente hermosa. Dios utiliza la historia matrimonial del profeta Oseas para mostrar la relación entre Él e Israel. El pueblo había sido infiel, había abandonado al Señor y había seguido a otros dioses. La infidelidad de Israel no era solamente un problema religioso. Era un problema del corazón. Un pueblo que se alejó Israel había recibido el amor, la protección y las bendiciones de Dios, pero comenzó a atribuir a otros dioses aquello que provenía de Él. Cuántas veces podemos hacer algo parecido. Tal vez no nos inclinamos ante una imagen, pero podemos permitir que otras cosas ocupen el primer lugar: el reconocimiento, la seguridad, el dinero, las relaciones, el trabajo, nuestros propios planes o incluso nuestro deseo de controlar la vida. La idolatrí...

Cuando el progreso es lento...

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  Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia.  - Romanos 5:3 Es importante renovar nuestras mentes, pero también es importante darse cuenta de que este proceso de reprogramar o renovar nuestras mentes se llevará a cabo poco a poco. No te desanimes si el progreso parece lento, o cuando tienes contratiempos o días malos. Solo sigue adelante, sacúdete el polvo y comienza de nuevo. Cuando un bebé aprende a caminar, se cae muchas, muchas veces antes de que desarrolle la capacidad de caminar sin caerse; sin embargo, el bebé es persistente. Puede llorar por un tiempo después de que se caiga, pero él siempre se levanta y vuelve a intentarlo. Aprender a cambiar nuestro pensamiento funciona de la misma manera. Luchamos y caemos, pero Dios siempre está ahí para levantarnos. Más bien que frustrarte, recuerda hacer lo que dice la Biblia y «triunfar» en tu dificultad, porque el hecho de que estés luchando significa que e...

Cuando no entendemos lo que Dios está haciendo...

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  (Reflexiones sobre Daniel 10-12). Hay momentos en los que miramos nuestra realidad y no logramos comprender lo que está sucediendo. Oramos, esperamos y buscamos respuestas, pero algunas veces Dios parece guardar silencio. Daniel 10–12 nos lleva precisamente a ese lugar: un hombre que ora, ayuna y recibe visiones acerca de acontecimientos que sobrepasan su comprensión. Sin embargo, en medio de todo lo que Daniel no entiende, hay algo que sí sabe: Dios continúa teniendo el control. Cuando la respuesta tarda Daniel 10 nos muestra a un hombre que llevaba tiempo buscando a Dios. Finalmente recibe una respuesta y descubre que detrás de los acontecimientos visibles existe una realidad espiritual que él no podía ver. Esto nos recuerda que el silencio de Dios no significa ausencia de Dios. Hay ocasiones en las que no vemos lo que está ocurriendo, pero Dios sí lo ve. No comprendemos la batalla, pero Él conoce la batalla. No vemos el camino completo, pero Él conoce el final. Por eso, cuando...

No te permitas reventar...

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Solo en Dios halla descanso mi alma; de él viene mi salvación. Solo él es mi roca y mi salvación; él es mi protector. ¡Jamás habré de caer! - Salmos 62:1-2 Te ha pasado esto alguna vez: Que rompes una banda elástica mientras estas tratando de estirarla alrededor de algo. No puedes encontrar otra, así que intentas arreglarla uniendo los extremos. Algunas veces en nuestras vidas diarias, nos estiramos más allá de nuestra capacidad, y reventamos como la banda elástica. Creemos que hemos arreglado el problema simplemente atando nuevamente los extremos. Pero pronto caemos en el mismo comportamiento que nos hizo reventar en primer lugar. Con el tiempo, con la exposición repetida al estrés, nuestras vidas comienzan a parecerse a una banda elástica desgastada. Nos puede agotar por completo. Ignorar las leyes de Dios y Sus límites ordenados para nuestras vidas en última instancia, causa el agotamiento. Simplemente no puedes continuar trabajando demasiado tu mente, emociones y cuerpo sin pagar e...

Cuando el mundo cambia, Dios permanece...

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(Reflexiones pastorales sobre Daniel 7-9). Vivimos en un mundo donde todo parece estar en movimiento. Cambian los gobiernos, las circunstancias, las personas y nuestros propios planes. A veces, tanta incertidumbre puede hacernos sentir que nada está bajo control. Daniel 7–9 nos lleva precisamente a ese escenario. Daniel contempla visiones de grandes reinos, conflictos, poderes que se levantan y finalmente caen. Pero en medio de todas esas imágenes hay una verdad que permanece firme:  Dios sigue reinando. Los reinos pasan, Dios permanece En Daniel 7, después de contemplar las grandes bestias que representan poderes terrenales, Daniel ve al Anciano de Días sentado en su trono. El poder humano parece enorme, pero delante de Dios tiene límites. Entonces aparece uno «como hijo de hombre», a quien le es dado dominio, gloria y reino, y se declara que su dominio es eterno (Daniel 7:13–14). ¡Qué contraste! Los reinos humanos tienen un comienzo y un final. Dios no. Por eso nuestra esperanza ...