Nunca es demasiado tarde para volver a Dios...
(Reflexiones Pastorales de 2 Crónicas 29–31) Después de años de oscuridad espiritual bajo el reinado de Acaz, Judá estaba profundamente alejada de Dios. El templo había sido cerrado, la adoración descuidada y el pueblo vivía en desorden espiritual. Entonces aparece Ezequías. Desde el inicio de su reinado, Ezequías entendió que la verdadera necesidad del pueblo no era política ni militar, sino espiritual. Lo primero que hizo fue abrir nuevamente las puertas del templo y llamar a los sacerdotes y levitas a santificarse. Enseñanza: Antes de restaurar una nación, debía restaurarse la relación con Dios. La restauración comienza limpiando lo que se ha descuidado (cap. 29) El templo había permanecido abandonado. Había suciedad acumulada y todo reflejaba el deterioro espiritual del pueblo. Ezequías llamó al pueblo a limpiar y santificar la casa de Dios. Esto nos recuerda que muchas veces Dios desea comenzar una obra de restauración limpiando aquello que hemos permitido acumular en ...