Cuando Dios todavía nos dice: “Vuelve”...
(Reflexiones Pastorales sobre Oseas 10–14). Hay momentos en los que nos alejamos de Dios casi sin darnos cuenta. No necesariamente dejamos de orar o de hablar de Él, pero nuestro corazón comienza a dividirse. Otras cosas ocupan el lugar que solamente le corresponde a Dios: el éxito, la seguridad, el reconocimiento, las personas, nuestras propias capacidades o incluso las bendiciones que Él mismo nos ha dado. Eso fue lo que ocurrió con Israel. Oseas 10–14 nos muestra a un pueblo que había recibido mucho de Dios, pero que terminó confiando más en sus propios recursos que en Aquel que lo había sostenido. Había abundancia, pero también autosuficiencia; religión, pero poca fidelidad; palabras, pero poco arrepentimiento. Dios confronta esa realidad, pero no termina su mensaje con condenación. Termina con una invitación: “Vuelve, oh Israel, a Jehová tu Dios.” - Oseas 14:1 Un corazón dividido Oseas 10:2 declara: “Está dividido su corazón.” Esta expresión nos invita a examinarn...