Jesús, la Luz eterna que abre nuestros ojos...
(Reflexiones pastorales sobre Juan 8–9): En Juan 8–9 encontramos revelaciones fundamentales acerca de la identidad y la autoridad de Jesucristo. Jesús no solamente enseña quién es; también lo demuestra mediante sus obras. Se presenta como la Luz del mundo, declara su existencia anterior a Abraham y manifiesta su poder al sanar a un hombre ciego de nacimiento. Sin embargo, estas verdades provocan reacciones muy diferentes: mientras algunos creen, otros se resisten a reconocerlo. Jesús: la Luz del mundo En Juan 8:12 encontramos la segunda de las declaraciones de Jesús que comienzan con la expresión «Yo Soy»: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida». Jesús se presenta como la única Luz capaz de iluminar la oscuridad espiritual del ser humano. No vino simplemente a ofrecer orientación moral o enseñanzas religiosas; vino a revelar a Dios, mostrar el camino de la verdad y dar vida a quienes creen en Él. Seguir a Cristo significa pe...