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Dios No es glorificado a través de nuestro sufrimiento...

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  Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra… - Colosenses 3:2 NVI Muchos cristianos viven bajo la falsa idea de que Dios los quiere que sufran. Esto crea sin parar una mentalidad de víctima. El sufrimiento es inevitable, pero Dios no encuentra alegría en nuestro sufrimiento. Dios es bendecido cuando tenemos una buena actitud durante nuestro sufrimiento ¡y Él quiere que salgamos victoriosos! Entonces, ¿por qué elegiríamos permanecer amargados, enojados, heridos o deprimido? Hay una forma infalible de superar el sufrimiento con la actitud correcta: pon tu mente, y mantenla puesta, en las cosas de arriba, no en cosas de la tierra. Debes estar armado con el pensamiento correcto, o te darás por vencido durante los tiempos difíciles. Pon tu mente y se plenamente consciente de que pasar de ser una a víctima a ser un vencedor no será un proceso rápido. Tomará tiempo, pero tu experiencia te hará más fuerte y te permitirá ayudar otros que están enfrentando batalla...

Fortalecidos en Dios o lejos de Él: dos respuestas, dos destinos

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(Reflexiones Pastorales de 1 Samuel 30–31). En los capítulos 30 y 31 del Primer Libro de Samuel, encontramos un contraste profundo entre dos vidas: David y Saúl. Mientras uno se fortalece en Dios en medio de la crisis, el otro enfrenta el trágico final de un proceso de alejamiento espiritual. Estos capítulos nos enseñan que no son las circunstancias las que determinan nuestro destino, sino la manera en que respondemos a Dios en medio de ellas. Fortalecerse en Dios en medio de la crisis (1 Samuel 30) David regresa a Siclag y encuentra la ciudad destruida y a sus familias cautivas. La reacción es de profundo dolor:  “David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron…” (1 Samuel 30:4) Además, enfrenta presión interna, pues sus hombres hablan de apedrearlo. Sin embargo, en medio de este escenario, ocurre un giro decisivo:  “Mas David se fortaleció en Jehová su Dios” (1 Samuel 30:6) David no se queda en la desesperación; vuelve su corazón a Dios. Esto nos enseña que la v...

¡La enfermedad no es solo física!

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  El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros. Isaías 61:1 La Biblia enseña que Jesús vino a sanar nuestras heridas, y sanar nuestros corazones rotos, y darnos gloria en lugar de cenizas y el aceite de alegría en lugar de luto (véase Isaías 61: 1-3). Muchos cristianos leen esta escritura y saben que Dios quiere sanarnos de la enfermedad física y espiritual, pero hay mucho más que eso. La verdad es que nuestras emociones son parte de nuestro maquillaje y pueden enfermarse como cualquier otra parte de nosotros. El mundo de hoy está lleno de personas que sufren dolor emocional. A menudo la causa es abuso, rechazo, abandono, traición, decepción, juicio, crítica u otros negativos comportamientos por parte de alguien más. Este dolor emocional puede ser más devastador que el dolor físico porque las personas s...

Guardados por Dios aun en decisiones equivocadas...

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(Reflexiones Pastorales de 1 Samuel 27–29). En los capítulos 27 al 29 del Primer Libro de Samuel, David atraviesa un momento de debilidad en su caminar con Dios. Después de haber experimentado la protección y dirección divina, permite que el temor influya en su corazón y toma decisiones sin consultar al Señor. Sin embargo, aun en medio de esta aparente desviación, Dios continúa obrando con gracia, protegiéndolo y guiando su proceso. Cuando el temor sustituye la confianza (1 Samuel 27) David expresa en su corazón:  “Al fin seré muerto algún día por la mano de Saúl…” (1 Samuel 27:1) Este pensamiento marca un punto clave: deja de afirmar la fidelidad de Dios y comienza a guiarse por el temor. Esto nos enseña que incluso los creyentes maduros pueden experimentar momentos donde las circunstancias parecen más reales que las promesas de Dios. La fe no se trata de no sentir temor, sino de no permitir que el temor dirija nuestras decisiones. Decisiones sin consultar a Dios A diferencia de c...

Haz de Dios Tu Fuente de Aprobación...

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  El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. - Salmos 46:11 NVI Una epidemia de inseguridad está hoy robando la alegría de la vida de muchas personas en nuestra sociedad y causando grandes problemas en sus relaciones. Sé el efecto que la inseguridad puede tener en las vidas porque Lo experimenté yo misma. Sé lo que esto le hace a una persona. Aquellos que son inseguros a menudo buscan la aprobación de otros para intentar superar sus sentimientos de rechazo y baja autoestima. Ellos son adictos a la aprobación. Cuando luchamos con la inseguridad, solo una cosa nos hará libres, y es la verdad de Dios. La verdad es que no necesitamos luchar para obtener del hombre lo que Dios nos da gratuitamente: amor, aceptación, aprobación, seguridad, dignidad y valor. Él es nuestro Refugio, nuestra Torre Alta, nuestra Fuerza, nuestra Fortaleza en tiempos difíciles y en nuestro Lugar Oculto (ver Salmo 9: 9; 31: 4; 32: 7; 37:39; 46:11). Nuestro valor, dignidad, acep...

Cuando Dios forma el carácter en medio de la persecución...

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(Reflexiones Pastorales de 1 Samuel 23–24). En los capítulos 23 y 24 del Primer Libro de Samuel, David continúa su camino en medio de la persecución, pero ahora se evidencia un crecimiento espiritual más claro en su vida. Ya no es solo un hombre que huye; es un hombre que aprende a depender de Dios, a consultar Su voluntad y a actuar con integridad aun bajo presión. En medio del peligro constante, Dios no solo protege a David, sino que está formando en él un carácter conforme a Su corazón. Aprender a depender de Dios en cada decisión (1 Samuel 23) David enfrenta situaciones críticas, pero esta vez hay una diferencia importante: consulta a Dios antes de actuar. Pregunta si debe ir a pelear, si Dios entregará al enemigo en su mano, y si debe permanecer o huir. Esto nos enseña que la madurez espiritual se refleja en la dependencia. La vida cristiana no se trata de actuar por impulso, sino de buscar la dirección de Dios en cada paso. Dios guía y protege en medio de la persecución Aunque Sa...

Intencionalmente pacífico...

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  La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden. - Juan 14:27 NVI Cuando Jesús dejó esta tierra, Él dijo que estaba dejando Su paz con nosotros Ahora la decisión que tenemos que tomar es, ¿vamos a elegir vivir en la paz que Él nos ha dado? Por supuesto, el diablo trabaja horas extras para tratar de hacerte enojar. ¿Por qué? Porque él sabe que, si no permaneces en paz, no puedes oír a Dios. Si observas tu vida, te sorprenderás de cuántas veces a la semana Satanás lanza un ataque contra ti con el único propósito de robarte la paz. Cuando yo finalmente vi eso, Dios me dijo en mi espíritu: Joyce, si el diablo quiere tanto robarte tu paz, entonces debe haber algo muy poderoso con respecto a tener paz. ¡Es verdad! Entonces, cuando el diablo trata de robar mi paz, disfruto aferrándome a ella, sabiendo que lo estoy superando. Eso no significa que yo no me moleste, pero puedo hacer algo positivo al respecto, puedo controlarme...