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Cuando todo parece perdido, Dios todavía puede dar vida...

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(Reflexiones pastorales sobre Ezequiel 37–39 Hay momentos en la vida en los que miramos una situación y pensamos: «Ya no hay nada que hacer». Algunas circunstancias parecen tan deterioradas que, humanamente hablando, no encontramos ninguna posibilidad de restauración. Es precisamente en ese escenario donde el mensaje de Ezequiel 37–39 adquiere una fuerza extraordinaria: Dios sigue siendo Dios aun en medio de los escenarios que parecen imposibles. Un valle lleno de huesos secos Ezequiel 37 comienza con una de las imágenes más conocidas de toda la profecía bíblica: un valle lleno de huesos secos. Dios lleva al profeta hasta aquel lugar y le pregunta:  «Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?»  (Ezequiel 37:3) La pregunta parece absurda frente a la realidad que Ezequiel tiene delante. Los huesos están secos; no existe ninguna señal visible de vida. Sin embargo, Ezequiel responde sabiamente: «Señor Jehová, tú lo sabes». Esta respuesta encierra una profunda lección de fe. El profeta...

Dios está desatando tus Nudos uno a la vez...

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  Que el Señor los lleve a amar como Dios ama, y a perseverar como Cristo perseveró. - 2 Tesalonicenses 3:5 Imagina tu vida como un enredo de cordones de zapatos, todo atado en nudos, cada cordón de un color diferente. Cada nudo representa un problema, y el proceso de desenredar esos nudos y resolver esos problemas tomará un poco de tiempo y esfuerzo. Tomó un largo tiempo para atar todos esos nudos, y tomará un tiempo para desatarlos a todos. En nuestra sociedad moderna e instantánea, tendemos a saltar de uno cosa a otra, pero Dios nunca tiene prisa. Él nunca se detiene o se le acaba la paciencia Él tratará una cosa en particular en nosotros, y después Él nos dejará descansar por un tiempo, pero no demasiado tiempo. Pronto Él regresará y comenzará a obrar en otra cosa. Él continuará hasta que, uno por uno, nuestros nudos estén desatados. Si a veces parece que no estás viendo ningún progreso, es porque el Señor está desatando los nudos uno a la vez. Deja que Su paciencia se des...

El Pastor que busca, sana y restaura...

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(Reflexiones sobre Ezequiel 34–36) Hay temporadas en las que podemos sentirnos como una oveja perdida. Quizás hemos atravesado momentos de dolor, decepción o soledad. Tal vez hemos sido heridos por personas en quienes confiábamos. O quizá reconocemos que nosotros mismos nos hemos alejado de Dios. Ezequiel 34–36 nos recuerda algo profundamente consolador: cuando nosotros estamos perdidos, Dios no deja de buscarnos. Un Pastor que no abandona En Ezequiel 34, Dios confronta a los pastores de Israel porque habían dejado de cuidar a las ovejas. Se habían preocupado por sí mismos y habían descuidado a los débiles, enfermos y perdidos. Entonces Dios mismo declara:  “He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré.”  Ezequiel 34:11 Qué hermoso es saber que Dios no permanece distante ante nuestra necesidad. Él busca. Él encuentra. Él venda las heridas. Él fortalece al débil. Él conduce nuevamente al que se ha extraviado. Reflexión: ¿Hay alguna área de mi vida en la que me...

Di lo que Dios Dice...

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  Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito. - Josué 1:8 Dios nos dice que cuanto más tiempo pasemos meditando y hablando Su Palabra, más veremos los beneficios en nuestra vida diaria e incluso tener una relación más cercana con Él. Inclusive Él nos ¡promete que seremos prósperos y exitosos! (Ver Josué 1: 8) Puedo dar fe de esto porque he superado muchas pruebas e incluso tiempos devastadores al creer y confesar la Palabra de Dios sobre mi vida. Hay algo poderoso que sucede cuando decimos Su palabra en voz alta. Es la forma en que aprendemos a pensar intencionalmente los pensamientos correctos, especialmente cuando hacemos de las escrituras confesiones personales de fe. Es genial leer la Palabra y recibirla en tu corazón, pero cuando la confiesas en voz alta, interactúas activamente con lo que Dios dice y libera Su poder en t...

Llamados a estar en la brecha...

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(Reflexiones sobre Ezequiel 32–33). Hay momentos en los que Dios nos permite ver con claridad algo que otros todavía no pueden ver. Ezequiel 32–33 nos presenta la imagen del atalaya: una persona colocada sobre el muro para observar el peligro y dar la voz de alarma. Dios le dice a Ezequiel: “A ti, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel.” Ezequiel 33:7 Ezequiel tenía una responsabilidad: escuchar la Palabra de Dios y comunicarla fielmente. El atalaya no puede permanecer callado El atalaya no era responsable de obligar a las personas a responder. Su responsabilidad era advertir. Esto también puede aplicarse a nuestra vida. Hay personas por las que Dios nos llama a orar. Hay momentos en los que debemos hablar. Hay ocasiones en las que debemos advertir con amor. Y otras veces simplemente debemos permanecer cerca, acompañando y esperando que Dios obre. No somos responsables de cambiar el corazón de otra persona, pero sí somos responsables de nuestra fidelidad. Dios adv...

El mejor regalo que puedes dar...

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  Sean compasivos, así como su Padre es compasivo.  - Lucas 6:36 Es la cosa más impactante. Cuanto más lo pienso, más asombrada estoy. Da bendiciones que son inmerecidas y niega el castigo cuando es merecido. Es absolutamente el mejor regalo que puedes dar a alguien. Este regalo se llama misericordia. Mira, Jesús vino a la tierra y nos dio misericordia, entonces debemos aprender a dar misericordia a los demás. Por el ejemplo de Cristo, se nos enseña a amar y orar por nuestros enemigos. Nos han enseñado a ser amigables con aquellos que no nos tratan como a nosotros nos gustaría ser tratados. Se nos dice que demos y cuidemos de los pobres e indefensos que nunca podrán pagarnos. Podemos dar a las personas que nos darán regalos a cambio. Pero somos más bendecidos cuando elegimos dar a aquellos que no pueden pagarnos de vuelta, eso es dar misericordia. El mejor regalo que le puedes dar a Dios es llegar a ser más como Jesús. Puedes hacer eso tratando a los demás de la manera en que ...

El orgullo humano frente a la grandeza de Dios...

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(Reflexiones pastorales sobre Ezequiel 30–31). Los capítulos Ezequiel 30–31 continúan el mensaje de juicio contra Egipto. Faraón y su nación habían llegado a confiar en su poder, riqueza e influencia, pero Dios anuncia que esa grandeza sería derribada. El mensaje vuelve a mostrarnos el peligro de poner nuestra confianza en aquello que es pasajero. Ezequiel 30: El día del juicio Dios anuncia un día de juicio sobre Egipto y las naciones que dependían de su poder. Faraón, que parecía fuerte e invencible, perdería su autoridad. La caída de Egipto demostraría que ninguna potencia humana está fuera del gobierno de Dios. El Señor declara:  “Y sabrán que yo soy Jehová, cuando ponga fuego a Egipto.”  Ezequiel 30:8 El propósito del juicio no era solamente castigar, sino también revelar quién es verdaderamente Dios. Ezequiel 31: El gran cedro que cayó Dios compara a Egipto con un enorme cedro del Líbano: hermoso, fuerte, elevado y admirado por las demás naciones.  Pero precisamente ...