La dádiva es un acto de corazón...
“Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos. 2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Mateo 6:1-4 Eso es lo que dice la palabra del Señor. Interesante. Llamamos tu atención a varias ideas en estos versos: Jesús asume que tú vas a dar y, básicamente, aquí se está dando una orden de que tenemos que dar. No lo dice de manera imperativa, pero lo está implicando. Fíjate que dice: cuando des. No está diciendo: si algún día decides dar. Cuando hablamos con un grupo de personas que conocemos y que entendemos que conocen lo que nosotro...