De la opresión al libertador: Moisés como figura de Cristo
(Éxodo 1–4) El libro de Éxodo se abre con un pueblo que crece bajo promesa, pero también bajo opresión. Israel se multiplica en Egipto conforme a la palabra dada por Dios a Abraham, pero ese crecimiento despierta temor en un nuevo faraón que no conoció a José. Así comienza una de las etapas más oscuras en la historia del pueblo de Dios: la esclavitud. Sin embargo, la opresión no detiene el plan divino. Por el contrario, se convierte en el escenario donde Dios manifiesta Su fidelidad al pacto y prepara al libertador que habría de sacar a Su pueblo de la servidumbre. Un libertador preservado por Dios En medio del decreto de muerte contra los niños hebreos, Dios levanta instrumentos inesperados: parteras que temen al Señor, una madre obediente y una hermana vigilante. De esta forma nace Moisés, cuya vida es preservada soberanamente. El niño condenado a morir es criado, paradójicamente, en la casa del opresor. Aquí ya se vislumbra una profunda tipología cristológica: así como Moisés ...