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El Señor, justicia nuestra...

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“Este es su nombre por el cual será llamado: El SEÑOR, justicia nuestra.” (Jeremías 23:6) . El hombre, en razón de la Caída, sufrió una pérdida infinita con respecto a la justicia. Sufrió la pérdida de una naturaleza justa, y luego una pérdida adicional de justicia legal ante los ojos de Dios. El hombre pecó, por lo tanto ya no es inocente de transgresiones. El hombre no obedeció el mandato de Dios, por lo tanto se hizo culpable del pecado de omisión. Por lo que cometió y por lo que omitió destrozó su carácter original de rectitud. Jesucristo vino para deshacer los daños de la Caída de su pueblo. En lo que concierne a su pecado de quebrantar el mandato, el Señor lo ha quitado con su sangre preciosa. Su agonía y su sangrante sudor han quitado para siempre del pecador las consecuencias del pecado, ya que Cristo por su sacrificio único, cargó con la pena de ese pecado en su carne. Él, él mismo, cargó en el madero con nuestros pecados en su propio cuerpo. Pero no basta que el hombre sea p...

El mensaje de la sangre de Cristo...

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En  1 Pedro 1.18, 19  encontramos la base principal del evangelio, pues nos dice: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. La gravedad del pecado: Antes de que podamos apreciar la grandeza de nuestra redención, debemos comprender la gravedad de nuestro pecado. Si pertenecemos a Cristo, pero pecamos en repetidas ocasiones contra Dios, podemos esperar su corrección. Sin embargo, si aún no somos salvos, enfrentamos su juicio. Como Dios aborrece el pecado, no podemos tomarlo a la ligera ni justificarlo. El pecado puede venir en diferentes formas, pero siempre debe ser visto como un acto de desobediencia que nos separa de Dios y ocasiona toda clase de consecuencias dolorosas. La naturaleza del pecado: Engaña.  Si seguimos pecando mientras decimos que Dios nos ama y nos comprende...