Una Sensibilidad aguda...
Contra Ti, contra Ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de Tus ojos, De manera que eres justo cuando hablas, Y sin reproche cuando juzgas (Salmos 51:4). El pecado es la realidad más horrenda en esta creación. El pecado es un terrible mal, no solo porque nos contamina, nos destruye y nos roba el gozo, sino también —y sobre todas las cosas— porque es una ofensa contra el Dios santo. El pecado es desobediencia a Dios, es transgresión de Su ley e impiedad; es maldad, orgullo, corrupción y un desafío a la autoridad divina. Es una declaración arrogante de independencia. Es cambiar a Dios por algo creado. Es tomar la adoración, la lealtad, la confianza y la honra que debemos a Dios para ofrecerlas a otras cosas o personas. Es preferir algo más antes que a Dios. En el centro de todo pecado, sea cual sea, hay un desprecio al Creador y una profunda indiferencia hacia Su gloria. El pecado es un crimen porque atenta contra la gloria de Dios. Si es así, entonces una buena pregunta que los c...