Una vida de entrega...
En su opinión, ¿se ha entregado a Cristo por completo? Si Él es su Señor y Salvador, entonces un sí debería ser su respuesta sincera. Aunque todos amamos el consuelo de saber que somos salvos y que nuestros nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero, también debemos progresar en cada aspecto de nuestra vida a través de nuestra rendición a la voluntad de Dios. Una vida de entrega comienza con la salvación. Debemos reconocer que no hay nada que podamos hacer para salvar nuestra alma, solo podemos confiar en Jesucristo, quien pagó la pena que merecíamos por nuestros pecados. Es irónico que entreguemos nuestras almas a su autoridad para ser salvos pero que, al mismo tiempo, intentemos controlar otros aspectos de nuestra vida. Si Cristo es nuestro Salvador y lo reconocemos como Dios, entonces también debemos reconocerlo como nuestro Señor. Sin embargo, muchos cristianos se resisten a entregarse al Señor Jesús porque parece algo demasiado costoso, demasiado exigente. No es com...