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Mostrando las entradas con la etiqueta la Oración que nos enseño Jesús

Orando por tu cuerpo...

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Texto Biblico Clave: Lucas 11: 2-4 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Lucas 11:3 Jesús comienza esta sección de la oración con las necesidades del cuerpo. ¡Me gusta eso! Tenemos unas ideas tan distorsionadas sobre la oración que a menudo sentimos que hay algo mal con orar por las necesidades físicas. Esto es el reflejo de un concepto pagano de la vida. Los griegos consideraban el cuerpo como indigno de redención y, por lo tanto, lo maltrataban. Se golpeaban el cuerpo y se atormentaban. Hoy en día encontrarás que esta filosofía está muy extendida, esta idea de que el cuerpo debe ser amansado por el tormento físico y el sufrimiento, pero nunca encuentras esto en el Nuevo Testamento. La oración debe comenzar a este nivel. A Dios le gustan los cuerpos. Él los construyó y diseñó. Es perfectamente apropiado orar por la necesidad del cuerpo. El pan aquí es el símbolo de todas las necesidades de la vida física. Representa todas las demandas de la vida física ―refugio, bebida, ropa―, cual...

Su Nombre es Santo...

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  Texto Biblico Clave: Lucas 11:2-4 Él les dijo: —Cuando oréis, decid: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”. Lucas 11:2a La segunda petición de la oración del Señor es una de entrega: “santificado sea tu nombre”. Estoy bien seguro que esta es la petición que nos hace a la mayoría de nosotros hipócritas. Porque podemos decir “Padre” con sinceridad agradecida, pero cuando oramos: “santificado sea tu nombre”, decimos esto con el conocimiento culpable de que, al orar, hay áreas en nuestra vida en las cuales Su nombre no es santificado y en las cuales, lo que es más, no queremos que sea santificado. Cuando decimos: “santificado sea tu nombre”, estamos orando: “Que toda mi vida completa sea una fuente de agrado para Ti y que sea un honor al nombre que llevo, que es Tu nombre. Santificado sea Tu nombre”. El problema es que tan frecuentemente sabemos que hay grandes áreas de nuestra vida que no son santificadas. Hay ciertos monopolios que nos hemos reservado p...