No Hace falta Fuerza...
Lo más duro dentro de todo este proceso es cuando en ese caminar se requiere de ti como creyente realmente el perdonar. El perdonar a otros y a nosotros mismos. Uno de los actos más difíciles de una persona cristiana y aun secular es el perdón. Y una de las razones por las cuales la gente se tarda en perdonar es por querer hacerlo con fuerzas. Tienen sus emociones involucradas, envueltas, hay ofensa, lástima porque cuando la persona se fue, se fue el futuro que habían planificado, se fue de momento. La ofensa que hizo tal persona causó una herida y dolió tanto que todavía hay resentimiento. Si hay algo que es poderoso del mensaje del Evangelio es el poder del arrepentimiento. Cada vez que Jesús confrontó a alguien, nunca lo hizo para condenar, sino para llevarlo a arrepentimiento. La religión te confronta para condenarte. Hay gente que dice querer una relación contigo, pero cuando tú hablas con ellos, usan los eventos ocurridos, tus acciones, tus malas decisiones, no para liber...