¿Cómo Restaurar la verdadera Piedad del Hombre?
La traición de Judas y la deserción de los doce discípulos entristecieron a nuestro Señor, pero el peso de nuestro pecado fue la verdadera presión sobre su corazón. Murió por nuestro pecado. Ningún lenguaje podrá jamás explicar la agonía de su pasión Cuando estaba clavado en la cruz, soportó lo que ningún mártir ha sufrido. Para ayudar al que busca encontrar una fe verdadera en Jesús, hay que recordarle la obra del Señor Jesús en relación con la condición del pecador. “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Rom. 5:6). “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero” (1 Ped. 2:24). “Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isa. 53:6). “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios” (1Ped. 3:18). Mantengamos la mirada en una declaración de las Escrituras, “por su llaga fuimos nosotros curados” (Isa 53:5). En este pasaje, Dios trata al pecado como una enfermedad...