El Mesías que transforma el dolor en esperanza...
(Reflexiones Pastorales sobre Isaías 61–63). Vivimos en un mundo donde abundan los corazones heridos. Hay personas que cargan el peso de la culpa, la tristeza, el fracaso o la incertidumbre, buscando una esperanza que nada de este mundo puede ofrecer. Muchos siglos antes del nacimiento de Jesús, el profeta Isaías anunció la llegada de un Salvador cuya misión sería precisamente restaurar lo que el pecado había destruido. Ese Salvador es Jesucristo. Una misión que transforma vidas Isaías 61 comienza con una declaración extraordinaria: "El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová..." Estas palabras fueron leídas por Jesús en la sinagoga de Nazaret, y luego afirmó: "Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros" (Lucas 4:21). Cristo vino a anunciar buenas noticias a los pobres, vendar a los quebrantados de corazón, proclamar libertad a los cautivos y consolar a los que lloran. Su misión no consistía únicamente en aliviar necesidades te...