Gente Predestinada...
Todos tenemos que admitir que ninguno de nosotros somos los mismos desde que comenzó la pandemia. Desde que anunciaron el encierro, por ejemplo, ninguno somos los mismos. Nuestras prioridades han cambiado. Nuestras metas en la vida han cambiado; lo que pensábamos que era importante, ya no lo es. Lo que visualizábamos como necesario, ahora lo vemos como secundario. La gente con la que tú trabajas no son las mismas ni lo serán. La gente en la iglesia no es la misma, los estudiantes no son los mismos, los maestros tampoco, la sociedad, los problemas; nada es lo mismo. Pero algo tú tienes que saber: el propósito de Dios sigue siendo el mismo. Su propósito sigue siendo mostrar su gloria en el mundo entero a través de sus hijos. Y aunque no somos los mismos y hay cosas que han cambiado, nuestra percepción de Dios no puede cambiar. Es posible que tengas que hacer un negocio diferente a como habías pensado anteriormente. Puede que tengas que hacerlo virtual en lugar de físico; puede ...