Un Niño que Restaura la Filiación Perdida...
pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. (Gálatas 3:26) La última vez vimos que Jesús era la simiente prometida en Génesis 3:15 que aplastaría la cabeza de Satanás. Nació para devolver a la humanidad caída su relación con Dios. En Jesús se recupera el paraíso. Volvemos a ser hijos de Dios. El proceso redentor que Dios puso en marcha con la profecía de Génesis 3:15 encuentra su culminación en la simiente que es Cristo, que muere la muerte del pecador, que resucita a una nueva vida, y que concede esa misma vida a los que creen en Él. Así, Él asesta un golpe demoledor a Satanás y libera a todos los que han estado esclavizados a él, haciéndolos hijos de Dios. 1 Digo, pues: Mientras el heredero es menor de edad, en nada es diferente del siervo, aunque sea el dueño de todo, 2 sino que está bajo guardianes y tutores hasta la edad señalada por el padre. 3 Así también nosotros, mientras éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre bajo las cosas elementales del mundo. 4 Pero cu...