Pasa tus Pruebas...
Pero tú, Señor Todopoderoso, que juzgas con justicia, que pruebas los sentimientos y la mente, ¡déjame ver cómo te vengas de ellos, porque en tus manos he puesto mi causa! —Jeremías 11:20 Toda nuestra vida está llena de desafíos que ponen a prueba nuestra resolución, determinación y la calidad de nuestro carácter, pruebas que pueden fortalecernos y llevarnos a una relación más profunda con Dios. Nos ayudan a conocernos verdaderamente a nosotros mismos y son útiles para localizar las áreas débiles de nuestro carácter. ¿Cómo algo puede ser probado? Se aplica presión para ver si puede funcionar correctamente. Dios permite que las pruebas entren en nuestras vidas para revelar nuestras fortalezas y debilidades, y nuestra meta siempre debe ser pasar nuestras pruebas, no evitarlas. ¡La prueba siempre viene antes del ascenso! Si deseas un ascenso, tendrás que tomar y pasar las pruebas de Dios. El apóstol Santiago declaró que las pruebas sacan a relucir las cosas que están en nosotros (Santiago...