Del Clamor a la Alabanza...
(Reflexiones Pastorales sobre los Salmos 143–150). Toda historia tiene un desenlace. Después de recorrer ciento cincuenta salmos llenos de alegrías, lágrimas, preguntas, confesiones, gratitud y esperanza, el libro concluye de una manera extraordinaria: con un llamado universal a la adoración. Los Salmos 143–150 nos enseñan que el propósito final de la vida del creyente no es permanecer en la aflicción, sino llegar a reconocer que Dios ha sido fiel en cada etapa del camino y responder con una vida de alabanza. No es casualidad que el último libro del Salterio termine con una sucesión de "¡Aleluya!". Después de contemplar la fidelidad de Dios a lo largo de toda la vida, el corazón ya no puede hacer otra cosa que adorarlo. La oración abre el camino hacia la esperanza El Salmo 143 comienza con el clamor de David en medio de la angustia. No presenta la imagen de un hombre fuerte que todo lo puede resolver, sino la de un creyente consciente de su necesidad de Dios. David no solo pi...