El Verdadero objetivo de la Palabra de Dios...
En la historia de la mujer samaritana, ¿le dio Jesús realmente el agua que ella pidió? Jesús la pone a ella en el momento de desear el agua que él tiene para ella, la lleva al punto de decir: yo quiero de esa agua. Y tenemos que pensar si el Señor le dio de esa agua. Y la respuesta es que sí. Lo primero que representa esa agua en tu interior, que salta para vida eterna, es cuando, a través de un encuentro con Dios, primero conoces quien tú eres. La palabra de Dios tiene que tener dos efectos en tu vida. Cada vez que tú te conectas, la Palabra tiene que revelar dos personas: revelar quién tú eres, y quién es Dios. Si en un servicio solo se revela quién es Dios y no quien tú eres, tú no sabes qué es lo que tú necesitas de Dios porque saber meramente quién es Dios, no quiere decir que tú vayas a poder aplicar ese conocimiento en tu vida y vivirlo. Tienes que saber quién tú eres, dónde estás, lo que has hecho, y conocer a Dios. Y luego de conocer a Dios, de conocerte a ti, entonces...