Los Mansos están hechos para Gobernar...
De ninguna manera el mensaje de las bienaventuranzas debe ser tomado como que vas a hacerte pobre de espíritu para ser bienaventurado. No es: hazte pobre para que seas bienaventurado. La bienaventuranza no tiene nada que ver con el hacer, sino con el ser. Las bienaventuranzas son lo mismo que hizo Moisés, pero en un contexto diferente. Cuando Moisés da los diez mandamientos, los da desde el hacer: no hagas, para recibir esto. Desde el hacer, porque eso era la ley. Cuando una persona se arrepiente, ya no tiene que trabajar desde el hacer, sino desde el ser. No haces para ser bendecido, sino que, porque te arrepentiste, eres bienaventurado, tienes una posición espiritual de bienaventurado, y por lo tanto, esta es la manera en que lo demuestro. El bienaventurado es pobre de espíritu. No toda pobreza es bendecida. La Biblia está llena de montón de versos bíblicos que te demuestran que la pobreza, en ciertos aspectos, es causa de la vagancia, de la maldición, de las malas decisiones...