El Dios que mora en medio de su pueblo...
(Una reflexión pastoral sobre Éxodo 29–31) En el corazón del libro de Éxodo encontramos una de las verdades más conmovedoras de toda la Escritura: Dios desea habitar en medio de Su pueblo. No se trata solo de leyes, rituales o normas religiosas; se trata de una relación santa, cercana y transformadora. En Éxodo 29:42–46, el Señor declara con claridad Su intención: encontrarse con Israel, santificarlo por Su gloria y morar entre ellos. El Dios que los sacó de Egipto no los libera para dejarlos solos en el desierto, sino para caminar con ellos, guiarlos y revelarse como su Dios. Santidad para servir, servicio para adorar La consagración de Aarón y sus hijos nos recuerda que nadie sirve a Dios desde la autosuficiencia. El acceso al altar requería limpieza, obediencia y consagración, porque la santidad no es opcional cuando se trata de acercarse a la presencia divina. Aun así, el texto deja claro que solo Moisés hablaba cara a cara con el Señor, anticipando la necesidad de un mediador perf...