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Mostrando las entradas con la etiqueta La Salvación

Cuando te Quedes Corto...

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Tienes que ser iluminado, y solo Dios te puede iluminar; pero no basta con ser iluminado. Ahí es que empieza la batalla porque ahora sabes lo que tienes mal, y te encuentras en que lo que quieres hacer no lo haces, y lo que no quieres hacer eso haces. No quieres vivir así, caminar así, pero te preguntas cómo hacerlo. Tienes que entender el poder de la gracia de Dios, y tienes que aprender a depender de la gracia, que es el poder de Dios sobre tu vida. “21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,” Romanos 3:21-24 Todos pecamos, no hay diferencia. La versión en inglés dice que todos hemos pecado y nos hemos quedado cortos de la gloria...

El Hombre en su estado caído...

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“No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. (...) Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3.10–12, 23). “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17.9). Medite acerca de la pureza y la felicidad del hombre en su primer estado en el Huerto de Edén. Ahora, compare esa escena con el hombre pecaminoso, depravado y desdichado de la actualidad y usted podrá darse cuenta por lo menos de una parte de lo que perdió el hombre en la caída. Es necesario estudiar la depravación y la desdicha del hombre caído para poder entender la grandeza de la bondad y el amor compasivo de Dios. Sólo ese gran amor de Dios pudo reconciliarnos con él. Satanás se presentó en el Huerto de Edén y dijo lo siguiente: “¿Conque Dios os ha dicho? (...) No moriréis; sino sabe Dios que (...) seréis como Dios...

Una noche para recordar...

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No es difícil entender por qué Dios devastó a Egipto con 10 plagas. Habían esclavizado a su pueblo imponiéndoles labores pesadas durante muchos años. A pesar de que el Señor envió una y otra vez a Moisés ante faraón con el mensaje de que dejara ir a su pueblo, este rehusó obedecer y su corazón se endureció cada vez más. De ninguna manera los dejaría libres de manera voluntaria. Por eso Dios lo obligó al enviar 10 plagas. Dios tenía tres propósitos específicos al enviar las plagas. 1. Juzgar a Egipto y a sus ídolos. Aunque los israelitas habían sido invitados a vivir en Egipto después de que José fue usado por Dios para salvar a toda la nación de los devastadores efectos de siete años de hambruna, los egipcios pronto lo olvidaron y los sometieron a esclavitud. 2. Liberar a los israelitas de la cautividad egipcia, para traerlos a la tierra que les había prometido. 3. Prepararlo todo para la venida del Mesías prometido. El Señor rescató a Israel de Egipto para establecerlos como la nación...

La Expiación ...

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Somos salvos por la bondad y la gracia de Dios, y no por la bondad y la justicia del hombre. Esto pone la salvación al alcance de todo ser humano y nos impone una deuda eterna a causa de la dádiva preciosísima que Dios nos da al nosotros cumplir las condiciones necesarias. Si estudiaramos la salvación desde el punto de vista humano, comenzaríamos con la fe; pero como Dios llevó a cabo nuestra redención aun desde la fundación del mundo entonces decidimos empezar con la obra de Dios en la expiación. Sin embargo, el orden de estos temas es más o menos arbitrario, pues no hay orden cronológico para su ubicación. Además, todos estos temas están tan estrechamente relacionados que ninguno de ellos puede excluirse del plan perfecto de Dios para la salvación. Para una mejor descripción de la salvación, volvamos a la Biblia: “Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibl...

Invertir para la eternidad ...

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Mateo 28.18-20 La vida cristiana es una vida activa dedicada a trabajar, servir, compartir y ayudar. Muchas veces pensamos que ser cristiano significa solo ir a la iglesia cada domingo por la mañana y ofrendar. Es un buen hábito, pero si esa es la totalidad de su vida cristiana, entonces debo decirle que está equivocado. Jesucristo ha hecho el llamado a todos sus seguidores de ir al mundo y hacer discípulos, bautizarles y enseñarles. Usted dirá: “Bueno, eso es para los pastores y los misioneros”. No, no es así. Es, en realidad, la responsabilidad de todos los que invocan el nombre de Jesús. Observe la primera palabra de Mateo 28.19. ¿Qué dice Jesús? Dice: “Id”. En palabras de hoy, está diciendo: “¡Salgan del sofá! ¡Apaguen el televisor! ¡Cierren la computadora! ¡Levántense, miren el mundo a su alrededor, y háblenle a alguien de Mí!” No se trata de una sugerencia, ni tampoco es una palabra solo para un puñado de creyentes. Si usted ha sido salvado por la sangre de Cristo, ¡Jesús t...