Acompaña al Creyente en su nueva vida...
En Mateo 4, Jesús comienza a hablar, dándole continuación al mensaje de Juan el Bautista, que era: arrepentíos porque el reino de los cielos se acerca. Cuando llega Jesús, lo bautiza y dice que es el Mesías, y básicamente Jesús toma el batón y comienza a predicar el mismo mensaje: arrepentíos. Y de repente se encuentra con miles que le seguían hasta las faldas de aquel monte; personas que ya habían decidido arrepentirse, y ahora él decide comenzar a enseñarles cuál es la vida que deben vivir. Tú le puedes predicar a la gente que se arrepientan y que dejen la vieja vida, pero el mensaje se queda a la mitad, si no les enseñas a vivir la nueva vida en Cristo. Por supuesto, si tienes una persona como el ladrón que estaba al lado de Jesucristo, lo único que puedes decirle es: hoy estarás conmigo en el paraíso porque de esa cruz ninguno se iba a bajar; pero al que no está allí, hay que enseñarle a vivir. Hay quien no entiende esa función dentro de la iglesia. La iglesia tiene que predic...