Cuando el Reino de Dios viene a nuestra vida...
LUCAS 13:18-19 Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé? 19 Es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció, y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas. Nuestro Señor Jesucristo comparó el Reino de Dios con una semilla de mostaza la cual es una semilla muy pequeña, pero que al ser sembrada llegó a ser un árbol muy grande. Y podemos ven en la vida de todo cristiano que esta parábola es una realidad, pues el Reino de Dios no vine a nuestra vida por medio de grandes sacrificios o grandes inversiones, ni por medio de grandes esfuerzos, sino por medio de cosas sencillas tales como OÍR, CREER Y CONFESAR (Efesios 1:13) En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, Verdaderamente el Reino de Dios vino a nuestra vida de una forma sencilla, de una forma tan pequeña como una oración...