Amor Incondicional...

 

Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano. —1 Juan 4:21

De acuerdo con la Palabra de Dios, Él nos amó antes de que se formara el mundo, antes de que lo amáramos o creyéramos en Él o de que hubiéramos hecho algo bueno o malo. ¿No es asombroso? El amor de Dios por nosotros fue, es y siempre será interminable e incondicional.

Debido a que Dios no requiere que ganemos Su amor, podemos seguir Su ejemplo, sin requerir que otros ganen el nuestro. El amor no es algo que hacemos y luego dejamos de hacer. No debemos encenderlo y apagarlo, según a quién se lo queramos dar y cómo nos traten.

Como creyentes en Jesucristo, el amor que podemos demostrar al mundo es el amor incondicional de Dios que fluye a través de nosotros hacia ellos. No podemos entender este tipo de amor de Dios con nuestras mentes. Supera con creces el puro conocimiento. Es una revelación que Dios da a Sus hijos. Es algo que sentimos a medida que nos acercamos al Señor, y es algo que no podemos esperar para compartir con quienes nos rodean.

El amor incondicional siempre cree en lo mejor de las personas. Ve lo que pueden llegar a ser si tan solo alguien los amara. Eso es lo que Dios hizo por nosotros. Creyó lo mejor y vio que Su amor incondicional podía conformarnos a la imagen de Su Hijo.

Si recibes libremente el amor de Dios, podrás dar libremente ese mismo amor.

(Joyce Meyer).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Legado de un Hombre piadoso: Discipulado y Relación Intergeneracional

De Betel a la Formación de Un Pueblo...

Amor Sacrificial: El reflejo de Cristo en el hombre piadoso