Escoger la Bendición...
(Reflexiones sobre Deuteronomio 27–28). En los capítulos 27 y 28 del Deuteronomio encontramos uno de los momentos más solemnes en la preparación de Israel para entrar en la Tierra Prometida. Moisés establece la renovación del pacto y presenta con claridad las consecuencias de la obediencia y de la desobediencia. El mensaje central es contundente: la fidelidad a Dios trae bendición; apartarse de Él trae consecuencias. Un compromiso público con la Palabra (Deuteronomio 27) Al cruzar el Jordán, el pueblo debía levantar piedras y escribir en ellas la Ley. La Palabra de Dios no debía ser un concepto abstracto, sino un fundamento visible y permanente en la vida nacional. Desde los montes Gerizim y Ebal se proclamaron bendiciones y maldiciones, y el pueblo respondía “Amén”, afirmando su responsabilidad. Aquí aprendemos que la obediencia no es automática; es una decisión consciente. Seguir al Señor implica asumir públicamente que Su Palabra gobierna nuestra vida. Las bendiciones de escuchar la...