Fieles cuando todo parece derrumbarse...

(Una Reflexión sobre Jeremías 38–40).
Hay momentos en la vida en los que parece que todo se derrumba.
Jerusalén estaba siendo destruida. El pueblo enfrentaba las consecuencias de años de desobediencia y Jeremías, quien había anunciado fielmente la Palabra de Dios, terminó siendo encarcelado y arrojado a una cisterna.
Sin embargo, aun en medio de aquella crisis, Dios no abandonó a su siervo.
  • Permanecer fiel cuando es difícil
Jeremías sabía que su mensaje no sería popular. Decir la verdad le había costado libertad, seguridad y reconocimiento. Pero no dejó de obedecer.
Su ejemplo nos recuerda que la fidelidad a Dios no significa que siempre tendremos circunstancias favorables. A veces, obedecer puede significar caminar por un camino difícil.
La pregunta no es solamente si seguiremos a Dios cuando todo marche bien. La verdadera pregunta es: ¿Seguiremos siendo fieles cuando las circunstancias no sean como esperábamos?
  • Dios ve a quienes permanecen fieles
En medio de la crisis aparece Ebed-melec, un hombre que tuvo el valor de intervenir para salvar a Jeremías.
Dios vio su acción y protegió su vida.
Esto nos recuerda que, aun cuando parezca que nadie ve nuestros actos de obediencia, Dios los ve.
Ningún gesto de fidelidad, misericordia o servicio pasa desapercibido delante de Él.
  • Cuando llega lo que Dios había anunciado
Jeremías 39 muestra la caída de Jerusalén.
Durante años el profeta había anunciado el juicio, y finalmente sucedió.
Esto nos enseña que la Palabra de Dios permanece firme aunque las personas no quieran escucharla. Pero también encontramos algo hermoso: Dios preservó a Jeremías.
La fidelidad de Dios no significó que su siervo fuera librado de todas las dificultades, sino que estuvo con él en medio de ellas.
  • Dios sigue obrando entre las ruinas
Jeremías 40 comienza después de la destrucción.
La ciudad estaba devastada, pero la historia no había terminado.
Esta verdad puede hablarnos profundamente cuando atravesamos temporadas de pérdida o incertidumbre.
A veces pensamos que, porque algo terminó, Dios también terminó su obra. Pero no es así.
Dios puede comenzar algo nuevo precisamente entre las ruinas de aquello que nosotros pensábamos que era el final.

Para meditar:
Quizás hoy estás atravesando una situación que no puedes cambiar.
No necesitas controlar el resultado.
Puedes hacer lo que hizo Jeremías: permanecer fiel.
Dios sigue siendo Dios cuando todo está en orden y también cuando todo parece desmoronarse.
No sabemos qué traerá mañana, pero podemos confiar en Aquel que ya está allí.

Oración:
Señor, ayúdame a permanecer fiel cuando las circunstancias sean difíciles. Cuando no comprenda lo que estás haciendo, dame la confianza para seguir obedeciendo. Recuérdame que Tú ves cada acto de fidelidad y que nunca abandonas a quienes confían en Ti. Cuando encuentre ruinas en mi camino, ayúdame a creer que todavía puedes hacer nacer algo nuevo. En el nombre de Jesús. Amén.

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