Un corazón afilado por Dios...

Hoy en día podemos ver como la iglesia cristiana sigue creciendo más; lamentablemente este crecimiento estadístico que se marca a nivel mundial no es representativo en diferentes localidades, ya que podemos observar que hay muchas personas o miembros de las iglesias que se han estancado en su status Q, que hoy están cómodos en sus bancas, en sus ministerios, en sus templos, a tal punto que no les agrada sujetarse al liderazgo o la pastoral.

Pero si exigen expansión del reino, multiplicación y que la obra continúe, creyendo que esta función es sólo del pastor o su liderazgo. Por otro lado también podemos observar a miembros de las congregaciones que han enfriado su relación con Dios por alguna situación que se dio en sus vidas en el pasado o en el presente, y el diablo les ha hecho creer que no merecen seguir sirviendo al Señor. Esta es una triste realidad que está pasando hoy por hoy en muchas iglesias, sin embargo la realidad bíblica es otra.

La palabra del señor en el libro de Mateo 7 me recuerda algo especial cuando dice no todo el que me dice: «No todo el que me dice Señor Señor entrará al reino de los cielos sino el que hace la voluntad de mi padre que está en los cielos.» (vers. 21)

La palabra de Dios no se contradice querido hermano, querido amigo, cuando la palabra nos dice que toda boca que confesara que Jesús es el señor será salvo el y su casa (Romanos 10:9). No está en contradicción con lo que dice en Mateo 7:21. Más bien aquí nos aclara que no solamente debemos decir Señor Señor de manera religiosa, sino actuar, hacer la voluntad de Dios. Claro y usted me puede decir ¿como sabemos cuál es la voluntad de Dios? Pues yendo a su manual que es la biblia, para eso quisiera que analicemos un poco este texto de segunda de reyes.

I. LA VISIÓN VA DE LA MANO CON EL PERMISO O LA SUGESTION (verss. 1-2)

En el versículo uno y dos cuando nos indica que los miembros de la comunidad o los hijos de los profetas, podríamos intuir que se refiere hoy a los miembros de la congregación, a los jóvenes, a los hijos espirituales de pastores y líderes que hoy por hoy han recibido una visión del Señor en la necesidad del crecimiento de la obra, no solamente ponen los ojos en el crecimiento espiritual si no también físico, de extender las estacas del templo, de construir algo más grande, no para una autoproclamación de que han construido un estructura o un edificio grande, sino un lugar en donde pueda abarcar a más gente que ha buscado a Cristo Jesús y más gente que hoy ha entregado su vida al Señor por que estos jóvenes están predicando y ven la necesidad.

Cómo podemos ver ellos se percatan que lugar en donde hoy están habitando les está quedando ya pequeño, nos da la primera información, de ¿quién tiene la visión del reino? Pues la visión tienen aquellos que están haciendo un trabajo, la visión tienen aquellos que están trayendo gente y se dan cuenta que está empezando a quedar sin espacio.

Estas visiones no pueden tener ni entender aquellos que están en un sedentarismo religioso, o están en la iglesia sin hacer nada, sin aportar nada, ellos sólo reclamarán, cuestionan y no permiten que se desarrolle la planificación de una iglesia, no animan y ni aportar con ideas para la expansión del reino.

En estos versículos 1 y 2, me aclara también como estas personas o estos jóvenes ven la necesidad de no estar encerrados solamente en el templo, lo cual es bueno congregarse pero se convierte en un problema cuánto lo único que hacemos es estar adentro, ellos ven la necesidad de salir de esas cuatro paredes en busca de material, le dicen al profeta mira acá… Hay un bosque con grandes árboles, vamos y cortemos de allí troncos para poder hacer más grande nuestra casa.

Qué hermoso es ver a la gente tiene la visión, porque cuando hay la visión y se trabaja en comunión no se puede esperar otra respuesta más como la que estos jóvenes reciben de Eliseo, quien le respondió bien vayan.

Algo que aquí está llamándonos la atención y debemos tomar muy en cuenta es que estos jóvenes o estos miembros de la comunidad no cogieron y se fueron según su criterio o según su experiencia o su sabio parecer, aunque tenía una visión, sabían que lo mejor era pedir permiso a quien Dios había puesto como autoridad y antes de salir esperaron su visto bueno porque sólo allí en la obediencia y en la comunión hay bendición.

II. LA IMPORTANCIA DE LA COMPAÑÍA DE DIOS (verss. 3-4)

Aquí en este texto hay una gran enseñanza para todos aquellos que somos parte de una comunidad cristiana, Pues a veces creemos que Dios tiene diferentes visiones y que Dios nos puede dar a todos diferentes metas para la misma Iglesia.

Pero esto no es verdad porque cuando Dios realmente nos da una visión como lo vimos en este texto bíblico, los jóvenes no solamente que van a pedir un permiso para poder hacer un trabajo, no van a imponer su criterio, que era para el bien común o que creyeron que era una instrucción de Dios, pues para ratificar necesitaban el permiso de líder puesto por Dios.

De pronto en este es mover de la iglesia, en ese mover de esta comunidad, hay uno de aquellos jóvenes o de aquellos hermanos que se da cuenta que necesita más que un permiso, que necesitan más que tener la visión, porque uno regresa al profeta y le dice por favor tú ven con nosotros. Y la respuesta no se hace esperar el profeta, les dice “yo iré”. ¿Por qué esta respuesta? Es porque el líder o el hombre de Dios siente en ese momento que si es una visión del Señor, de lo contrario les hubiera dicho que no.

También es importante aclarar que cuando los jóvenes le piden a Eliseo que les acompañe están resaltando su rol de servidores, mostrando así humildad y sujeción, entendiendo que el trabajo o la misión debe ser coordinada y dirigida por la persona que Dios ha puesto como cabeza.

Vemos que después que emprenden su caminar, llegan al lugar donde habían dispuesto su trabajo, inmediatamente empiezan a trabajar, la palabra del Señor me dice que cortaron árboles.

¿Qué quiere decir esto de cortar? Nos está indicando que tomaron la decisión de romper esquemas del pasado, que tomaron la decisión de quitar algo o a alguien que estaba echando raíces en un lugar para llevarle a otro, apliquemos esto nuestro contexto es salir del templo y predicar y con la palabra del Señor romper las ataduras de aquellas personas o de aquellos vidas que han estado echando hoy raíces lejos de Dios.

Es ir en busca de aquellos amigos, de aquellos vecinos, o de la familia que aún no han hecho su confesión de fe y que Dios les está esperando para que sean útiles en la obra de Dios, que ponga su vida, dones, talentos al servicio del Señor.

Ponerse a cortar árboles también significa dejar la comodidad de la banca, la comodidad de ser un cristiano espectador y unirse al trabajo mancomunado, organizado y disciplinado, como nos damos cuenta en este texto no nos está diciendo que cada uno se fue por su lado para ver de donde traía los troncos, sino que todos fueron a un lugar indicado donde el profeta les había dirigido, esa es la manera que Dios quiere que su iglesia trabaje.

III. NO HAY EXCUSAS PARA SERVIR (verss. 5-6)

Dice la biblia que de pronto alguno de ellos se le cayó al agua del Río. Es imprescindible que recordemos o tomemos en cuenta que nunca se te caerá el hacha si no la usas. Con esto quiero decir o aclarar que a este joven se le cayó el hacha porque estaba usándola. No puso ninguna excusa él fue a trabajar, él fue a servir, el fue a poner su contingente para hacer más grande la casa en donde moraban.

Lo que me pone la piel de gallina en esta historia es que este joven exclamó gritando hay señor mío el hacha era prestada!!! Que frase tan conmovedora, ya que este joven tenía la excusa perfecta para no ir, él no tenía una hacha. En aquel tiempo el hacha era un lujo, además de ser una herramienta muy importante para su trabajo, este joven o este miembro de la comunidad me indica con esta exclamación que no tenía recursos ni siquiera para comprar una hacha.

Entonces resaltemos que este joven podía poner excusas y decir Eliseo: mientras ustedes van a predicar o pastor miento ustedes van a seguir con la obra yo me quedo aquí, les espero, ojalá les vaya bien, estaré orando por ustedes. Pero no, él no puso excusas, él no dijo: yo no tengo un talento o no tengo virtudes o no tengo capacidades o no tengo experiencia, él decidió ir y pedir prestado un hacha, en aquel tiempo tenía un valor muy grande, ahora tenía que devolver un hacha tal vez trabajar mucho tiempo, tal vez meses para devolver esa herramienta.

Pero mire lo que sucede a continuación, Eliseo le pregunta ¿donde se te cayó el hacha? Hay algo que tú y yo debemos entender, fuimos creados por Dios como una memoria y Él también te está preguntando en este día ¿donde votaste tu hacha, o donde se te cayo? Mira que Él no te está reclamando. Él no te está diciendo: ¡tonto porque votaste el hacha! Él te está preguntando donde se te cayó.

Tal vez los amigos de este joven empezaron a burlarse y le decía mira pero por qué no te pones más acá, te pusiste muy cerca del río, vemos que los demás estaban en un lugar seguro, pero este joven buscó el árbol más grande, y los grandes se dan junto al río.

Eliseo no se burló, así ya, bien Dios no se burla mas bien se conduele, pero el Señor igual que Eliseo le pregunta a este joven donde se te cayó el hacha y ahora es el día para que tú también recuerdes donde se te cayó.

¿Por qué no estás siendo útil este tiempo en la obra del señor? ¿Se te cayó en algún pecado oculto? ¿Se te cayó en adulterio? ¿Se te cayó en pornografía? ¿Se te cae en vagancia? ¿Se te cayó porque te creíste superior a tu pastor o a tus líderes? O tal vez no se te cayó simplemente la dejaste guardada y está oxidada. ¿Por qué has dejado de usar la herramienta que Dios te dio y ha perdido filo?

Así que vemos en esta historia que este joven con toda humildad reconoce, no pone excusas ni culpa a nadie. Reconoce donde se le cayó y allí sucede el milagro más grande que puede suceder también hoy en tu vida. Eliseo que representa la autoridad de Dios en ese momento, toma un pedazo de palo, un pedazo de madera y lo tira al río. Es algo absurdo que no tiene explicación lógica ni científica, porque el hacha es de hierro, es de metal por lo cual su peso hace que se vaya al fondo del río. Sn embargo, Eliseo sólo al tirar el palo al agua el hacha flota y le dice al joven toma nuevamente tu hacha.

Por qué el Señor cuando hace cosas en tu vida las hace a su manera sin lógica humana porque él es un Dios grande y poderoso, y él te entrega oportunidades para servirle, y para glorificar su nombre y siempre trabajará en tu vida de manera extraordinaria en las cosas grandes o pequeñas, Él es único.

Conclusión:

La historia termina en el verso 7, con este joven obedeciendo la orden de el profeta, se agachó recogió su herramienta, entonces hoy tú también con humildad reconoce tu pecado o descuido, confiesa al Señor y recoge nuevamente la herramienta que Dios te dio un día hay, pero hoy te la entrega con un nuevo filo.

Así te dice que tu vida ha sido restaurado para la gloria de Dios, no para que te glorifiques a ti, sino para que des testimonio a través del servicio, la humildad y la sujeción de que Dios es un Dios de oportunidades y que todo lo que hagas tiene que ser para el crecimiento de la obra del Señor.

(Franklin Riera).


Si aún no recibiste a Jesús como tu Señor y Salvador personal lee y medita esta Oración de fe: "Señor Jesús, te necesito. Gracias por morir en la cruz para pagar por mis pecados. Te pido perdón por mis pecados y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por darme el regalo de vida eterna. Deseo cambiar y vivir una nueva vida contigo como mi Señor y Salvador. Escribe mi nombre en el libro de la vida y prometo serte fiel y justo . Gracias Jesús. Amén."Si hiciste esta oración con fe. Felicidades! has recibido a Jesucristo como tu único salvador, recuerda que si lo pediste de corazón Dios hará cambios en tu vida. Dios obra en nuestras vidas Gloria a Él.

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