El Dios que nos sostiene toda la vida...
(Reflexiones Pastorales sobre Isaías 44–46) Vivimos en una época en la que muchas personas buscan seguridad en aquello que pueden controlar: el dinero, el prestigio, la tecnología, el poder o sus propios logros. Aunque estos recursos pueden ser útiles, ninguno tiene la capacidad de sostener el corazón humano cuando llegan las pruebas. Los capítulos 44 al 46 de Isaías nos recuerdan una verdad que nunca pierde vigencia: solo Dios es digno de nuestra confianza, porque solo Él permanece fiel para siempre. Los ídolos prometen mucho, pero no pueden salvar Isaías utiliza una imagen sorprendente para describir la idolatría. Un hombre corta un árbol, usa parte de la madera para cocinar sus alimentos y con el resto fabrica un ídolo al que luego se inclina para adorarlo. La escena parece absurda, pero el mensaje es profundo. Los seres humanos tenemos la tendencia de convertir en "dioses" aquellas cosas que ocupan el primer lugar en nuestro corazón. Hoy esos ídolos quizá no sean de mader...