¿Cómo Dios libera a sus Siervos?



La Biblia nos enseña que aunque estemos haciendo la voluntad de Dios, podemos enfrentar dificultades, oposición y decepciones.

Nuestro Señor Jesucristo hizo la perfecta voluntad del Padre, sin pecado ni engaño en su boca, pero aun así tuvo que enfrentar a los escribas y fariseos, la incredulidad de muchos e incluso de su propia familia, enfrentó al tentador y experimento la traición de Judas, entre otros, pero al final vio la gran victoria. No estamos exentos de dificultades, pero de todas ellas nos librará el Señor...

¿CÓMO DIOS LIBERA A SUS SIERVOS?

I. ES VITAL MIRAR A JESUCRISTO (Hechos 16:23-25).

A. Deposita tu confianza en el poder del Señor.

El apóstol Pablo y Silas adoraron a Dios a pesar de su crítica situación, confiaron y esperaron en el Señor aunque la situación era adversa y muy difícil. Para algunos tal vez decepcionante, pues ellos eran siervos de Dios y les estaba ocurriendo algo doloroso y no planeado, pero cuando servimos a Dios Su cuidado y fortaleza está con nosotros, y al final veremos una victoria mayor.

B. La adoración a Dios nos levanta sobre la adversidad.

Ante éstas difíciles situaciones tenemos dos alternativas, podemos adorar o quejarnos. Ellos habían sido azotados mucho, estaban en la cárcel, en el calabozo de más adentro, y tenían sus pies en el cepo. Mediante la adoración Dios ministra Su gozo a nuestro corazón y éste nos fortalece ante la dificultad, pues el gozo del Señor es nuestra fuerza.

II. LA PREOCUPACIÓN Y LA ANGUSTIA PRODUCEN CAOS Y DEPRESIÓN (Hechos 16:26-27).

A. El afán y la ansiedad nos pueden impulsar a cometer grandes equivocaciones.

Nuestra vida está llena de decisiones buenas y malas, y nuestro futuro es el resultado de todas esas decisiones. Las deudas impagables, la renuncia a destiempo, los malos negocios, la separación, etc, son decisiones que marcarán nuestra vida inevitablemente. Por eso debemos depender de Dios en nuestras decisiones.

B. Evitemos la depresión y la ansiedad pues son factores suicidas.

La reacción del carcelero obedece a que sería ejecutado por la huida de los presos. Entonces pensó como buen romano que el suicidio sería más honorable (vemos aquí como los factores sociales y culturales, pueden conducir a la toma de decisiones muy equivocadas y muy distantes de la voluntad de Dios).

Para la Organización Mundial de la Salud, cada 40 segundos alguien se suicida en nuestro planeta. Calcula que más de un millón de personas se quitan la vida por año.

Se observa que los Precipitantes de ésta situación son: conflictos de pareja; problemas económicos o académicos; maltrato, enfermedades y desamor.

III. VOLVÁMONOS A JESÚS DE TODO CORAZÓN:
  • A. Es necesario reconocer que Jesucristo es nuestro socorro, (Hechos 16:28-30).
Pablo y Silas buscaron al Señor en medio de la dificultad, a pesar de la oposición adoraron a Dios. Vemos ahora que el carcelero busca la salvación en Jesús, porque ante la presencia del Señor muchas cosas sucederán, y los corazones más resistentes se humillaran en la presencia del Señor.

Cuando nos acercamos a Jesucristo, muchas cosas ocurren:
1) Hay salvación (y no sólo de la condenación eterna, sino que también nos salva de nuestras dificultades y crisis)
2) Hay bendición para nuestras familias (fue salvo él y su casa)
3) Hay liberación, sanidad y provisión, lo vemos cuando la Biblia cita frases como: “las cadenas se soltaron”, “les lavó las heridas”, “les puso la mesa”.
4) Tal vez como siervos de Dios enfrentemos oposición, cautiverios físicos y espirituales, heridas, entre otros, y le buscamos confiando en Su poder, inevitablemente él se manifestará a nuestro favor y veremos su gloria y respaldo.
5) Cristo se manifestó en medio de la oscuridad y humedad de la cárcel, mediante un terremoto rompió las cadenas y abrió los calabozos, trajo salvación al carcelero y a su familia.

Conclusión:

La voluntad de Dios es nuestra salvación, es nuestra libertad, que nuestra familia sea salva, acércate a Él, y muchas cosas gloriosas ocurrirán, Él se glorificará en nuestras dificultades.

(Ps. Gonzalo Sanabria).


Si aún no has aceptado a Jesús como tu Señor y Salvador personal, medita esta Oración de Fe: "Señor Jesús, te necesito. Gracias por morir en la cruz para pagar por mis pecados. Te pido perdón por mis pecados y te recibo como mi Señor y Salvador. Gracias por darme el regalo de vida eterna. Deseo cambiar y vivir una nueva vida contigo como mi Señor y Salvador. Escribe mi nombre en el libro de la vida y prometo serte fiel y justo . Gracias Jesús. Amén."
Si hiciste esta oración con fe. Felicidades! has recibido a Jesucristo como tu único salvador, recuerda que si lo pediste de corazón Dios hará cambios en tu vida. Dios obra en nuestras vidas !Gloria a Él!

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