Un suave susurro...

Jehová le dijo: —Sal fuera y ponte en el monte delante de Jehová. En ese momento pasaba Jehová, y un viento grande y poderoso rompía los montes y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Tras el viento hubo un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Tras el terremoto hubo un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego se escuchó un silbo apacible y delicado. 1 Reyes 19:11–12 (RVR1995).

Si su vida se encuentra en una crisis hoy, necesita recordar cómo nos guía Dios. No lo busque en poderosas manifestaciones externas: el viento, un terremoto, o el fuego.

Más bien, trate de escuchar ese “susurro de una brisa apacible”.

Así es como Jesús nos habla hoy en día. Lea cuidadosamente las palabras de Juan 16:13–14: Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. (RVR1995).

Dios nos ha dado Su Espíritu Santo para que nos dirija y guíe. Y, amigo, cuando Dios le guíe, será a través de un suave susurro del Espíritu en su corazón.

No obstante, muchas personas quieren más que eso. Algunas personas piensan: “Estoy en una situación desesperada. Necesito algo más”. Usted y yo no necesitamos nada más, porque tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros, así que tenemos a Dios dentro.

De manera que, si Dios le va a guiar, lo hará desde adentro—a través de un suave susurro.

(Ps. Bayless Conley).

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Legado de un Hombre piadoso: Discipulado y Relación Intergeneracional

De Betel a la Formación de Un Pueblo...

Amor Sacrificial: El reflejo de Cristo en el hombre piadoso