Esperanza en Dios...
La escritura de hoy: Lamentaciones 3:22-26
Mi porción es el Señor, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré (v. 24).Cerca de las fiestas, los envíos de paquetes se retrasaban por la cantidad enorme de pedidos en línea. Recuerdo la época en que íbamos directamente a la tienda para hacer las compras. Un día, mi madre se registró en una cuenta que incluía entregas rápidas, y nuestra expectativa de tiempos de entrega cambió. Con garantía de entrega en 48 horas, nos acostumbramos a recibir todo rápido, y los retrasos nos frustraban.
Vivimos en un mundo acostumbrado a la gratificación instantánea, y esperar puede ser difícil. Pero en la esfera espiritual, la paciencia sigue siendo recompensada.
Los israelitas se lamentaban por la destrucción de Jerusalén y enfrentaban serios desafíos. No obstante, en medio del caos, el escritor de Lamentaciones afirmó que confiaba en que Dios supliría sus necesidades y que esperaría en Él (Lamentaciones 3:24). Dios sabe que tendemos a ser ansiosos cuando las respuestas a nuestras oraciones se retrasan.
La Escritura nos alienta al recordarnos esperar en Dios. No tienen que consumirnos las preocupaciones porque «nunca decayeron sus misericordias» (v. 22). Con su ayuda, podemos «[guardar] silencio […] y [esperar] en él» (Salmo 37:7). Mientras luchamos con los anhelos y las oraciones aún sin respuesta, esperemos confiados en el amor y la fidelidad del Señor.
Reflexiona y ora:
¿Has estado esperando en Dios? ¿Cómo podrías confiar en su tiempo para actuar?

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