Una fe auténtica mientras esperamos al Rey...

(Reflexiones sobre Mateo 23-24)
Mateo 23–24 nos presenta palabras fuertes de Jesús. Primero confronta la hipocresía de los escribas y fariseos; luego habla a sus discípulos acerca de los acontecimientos que precederán a su venida y les llama a permanecer despiertos y fieles.
Ambos capítulos contienen un mismo desafío para nosotros: no basta con aparentar una vida de fe; necesitamos vivir preparados para encontrarnos con nuestro Señor.
  • Cuando la apariencia sustituye al corazón
En Mateo 23, Jesús denuncia repetidamente a los escribas y fariseos. Conocían las Escrituras, enseñaban al pueblo y tenían una posición religiosa importante, pero su vida no correspondía con lo que enseñaban.
Jesús dice: “Dicen, y no hacen.” Mateo 23:3
El problema no era conocer la Ley, sino vivir una religiosidad que se preocupaba más por la apariencia delante de los hombres que por la transformación del corazón.
Esta palabra también nos confronta hoy.
Podemos conocer mucho de la Biblia, participar en actividades cristianas, enseñar, servir y hablar de nuestra fe, pero necesitamos preguntarnos:
¿Lo que los demás ven en mí corresponde con lo que realmente soy delante de Dios?
Jesús no busca una vida que impresione a las personas. Busca una vida sincera delante de Él.
  • Jesús mira el corazón
En Mateo 23, Jesús utiliza la imagen del vaso: los líderes religiosos limpiaban lo exterior, pero por dentro estaban llenos de injusticia.
Qué fácil es preocuparnos por lo visible y descuidar lo interior.
Podemos cuidar nuestra imagen, nuestras palabras y nuestra conducta pública, mientras dejamos sin tratar actitudes, resentimientos, orgullo o deseos que necesitan ser rendidos al Señor.
Dios no se deja impresionar por las apariencias. Él mira el corazón.
  • “Velad”
En Mateo 24, Jesús cambia el escenario y habla de su venida.
Advierte que surgirán falsos profetas, engaño, dificultades y persecución. Pero, en medio de todo esto, deja una exhortación clara: “Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.” Mateo 24:42
Jesús no nos llama a vivir obsesionados con calcular fechas o interpretar cada acontecimiento como una señal definitiva. Nos llama a estar preparados.
La pregunta no es solamente cuándo volverá Cristo. La pregunta es: ¿Cómo estoy viviendo mientras espero su regreso?
  • Fieles hasta el final
Jesús habla del siervo fiel y prudente que permanece cumpliendo su responsabilidad mientras espera a su señor.
Esta imagen nos recuerda que esperar a Cristo no significa quedarnos pasivos. Significa seguir siendo fieles donde Dios nos ha colocado.
  • Servir.
  • Orar.
  • Amar.
  • Perdonar.
  • Compartir el evangelio.
  • Cuidar de otros.
  • Permanecer firmes en la Palabra.
La verdadera preparación para la venida de Cristo consiste en vivir fielmente hoy.

Una pregunta para nuestro corazón:
  • Mateo 23 nos pregunta: ¿Es auténtica nuestra fe?
  • Mateo 24 nos pregunta: ¿Estamos viviendo preparados para encontrarnos con Cristo?
Ambas preguntas están profundamente relacionadas.
Una fe auténtica no necesita esconderse detrás de apariencias. Y una vida que espera verdaderamente al Señor procura permanecer fiel.
Cristo viene. Y mientras esperamos, nuestra responsabilidad no es conocer todos los detalles del futuro, sino ser encontrados fieles.
Que cuando nuestro Señor venga, no encuentre solamente nuestras palabras, sino una vida que le pertenece.

Oración:
Señor Jesús, examina mi corazón y líbrame de una fe basada en apariencias. Ayúdame a vivir con sinceridad delante de Ti y a permanecer fiel mientras espero tu regreso. Que no me distraiga el engaño ni me aparte de Ti la dificultad. Quiero ser hallada fiel, viviendo cada día para tu gloria. Amén.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Legado de un Hombre piadoso: Discipulado y Relación Intergeneracional

De Betel a la Formación de Un Pueblo...

Amor Sacrificial: El reflejo de Cristo en el hombre piadoso