No confiar en Dios te lleva al estrés...
“Estos confían en sus carros de guerra, aquellos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios”. - Salmo 20:7 (NVI) Todos confían en algo. La pregunta es, ¿en qué o en quién confías tú? Nuestra sociedad tiende a despreciar la confianza —o al menos eso decimos. Somos escépticos de todos y de todo. No confiamos en el gobierno. Los empleados no confían en sus empleadores. Los clientes no confían en los negocios. Cuando llegas al fondo de la desconfianza hoy, encuentras que el decaimiento de la verdad es una gran parte de ello. La verdad y la confianza van juntas. Confías en las personas que te dicen la verdad. No confías en las personas si no crees que te dicen la verdad. Y si no crees en la verdad absoluta, entonces no puedes confiar que nadie te dirá la verdad. Nuestra falta de confianza nos causa un tremendo estrés en la vida. Nacimos para confiar. Dios nos formó con la capacidad y el deseo de confiar en algo superior a nosotros mismos, porq...